Tras más de 500 años de ser rechazados por el color de su piel, los afrodescendientes de América y Europa intentan hacerse más visibles con la Primera Cumbre Mundial del grupo étnico.

"La reunión culminará con un nuevo contrato social con la humanidad después de siglos de invisibilidad de nuestra gente", dijo a la AP Céleo Alvarez Casildo, líder de la Organización de Desarrollo Etnico Comunitario, que organizó el evento con el apoyo de las Naciones Unidas.

"Pediremos al mundo que adopte medidas para que las víctimas del racismo tengan completo acceso a la justicia y a las políticas que reduzcan la pobreza, y mejoren las necesidades básicas de educación, salud, vivienda y empleo" para las comunidades negras, añadió.

Alvarez sostuvo que "en este momento los ojos del mundo están puestos en nosotros y, por eso, haremos lo que hay que hacer para salir adelante".

El evento tiene lugar en La Ceiba a unos 400 kilómetros al norte de la capital hondureña, y es organizado por un comité internacional de 17 países.

Alvarez anunció que la cumbre solicitará a las Naciones Unidas que designe representantes permanentes del grupo étnico, y que declare el Decenio de los Pueblos Afrodescendientes en el Mundo a partir de 2012.

También pedirán que el organismo ponga en marcha un fondo de desarrollo por una cuantía todavía no especificada para ayudar a las comunidades de afrodescendientes e indígenas a salir de la pobreza.

La representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas, la hondureña Marcela Suazo, dijo a la AP que "es fundamental dar seguimiento a los acuerdos que se alcancen en La Ceiba", los cuales se discutirán en la Primera Cumbre Mundial de Juventud Afrodescendiente a efectuarse en octubre en Costa Rica.

La subdirectora de la Organización Panamericana de la Salud, Socorro Gross-Galiano, dijo que los más de 150 millones de afrodescendientes en la región "enfrentan condiciones críticas".

Dijo que su organismo "se suma al compromiso de redoblar esfuerzos y alcanzar la voluntad política para combatir al racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia". Admitió que la exclusión en salud está estrechamente vinculada a la pobreza, marginalidad y discriminación racial, social y de género.

"Es necesario que las afrodescedientes tengan mayor acceso a la toma de decisiones estatales", dijo a la AP Dorotea Wilson, directora de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y del Caribe. "Sólo así ellos podrán resolver los problemas que los agobian".

La costarricense Yuri Hilton indicó que "los temas han sido interesantes y espero ver los resultados de la cumbre muy pronto".

La población de América Latina pasó de 166 millones de personas en 1950 a 513 millones en 2000 y se espera que sea de más de 800 millones en 2050. El 20% de esa población esta formada por afrodescendientes, cuya mayoría está desempleada y carece de ingresos permanentes, y no dispone de servicios básicos de agua potable, electricidad ni beneficios educativos.

Los indígenas en el continente enfrentan similares circunstancias, pese a contar con más de 150 millones de habitantes. En muchas de sus comunidades abunda la pobreza, pero mantienen sus formas ancestrales de vida y sus particularidades culturales y lingüísticas.

Pueblos indígenas hay en al menos 20 de las 35 naciones latinoamericanas y son discriminados en todas formas.

Al evento, que concluye el sábado, asisten más de 700 representantes de 70 naciones.