Un activista indio en huelga de hambre dijo el sábado estar resuelto a seguir con su exigencia de que el gobierno adopte su versión de una iniciativa de ley para crear un organismo encargado de combatir la corrupción.

Anna Hazare, que generó una protesta popular contra la corrupción, aceptó el sábado que se siente físicamente débil.

Centenares de personas rodearon al activista de 73 años que cumplió su quinto día de un ayuno que comenzó el martes en una prisión tras su arresto por planear una protesta sin autorización de la policía.

El activista fue liberado horas después, pero se negó a salir de la cárcel hasta que la policía finalmente le dio permiso para llevar a cabo una huelga de hambre pública de 15 días — una protesta que ha calificado de "revolución" y "una nueva lucha por libertad".

"Los fondos en las arcas del gobierno son nuestros. Los fondos no son amenazados por ladrones, sino por aquellos que los resguardan", dijo Hazare el sábado desde un escenario de concreto frente a una enorme fotografía del héroe de la Independencia de India, Mohandas K. (Mahatma) Gandhi.

Hazare, quien viste el mismo tipo de ropa y adopta las mismas estrategias que el Mahatma, ha logrado una cobertura de 24 horas del día y congregó a una población india que se encuentra harta de los escándalos de corrupción y favoritismos que se han convertido en cuestiones de rutina en todos los niveles del gobierno.

Tanto el gobierno como los principales partidos de oposición se han visto manchados por una cadena de escándalos por corrupción desde el año pasado.

Hazare indicó que la iniciativa del gobierno para la instalación de un defensor del pueblo contra la corrupción no era lo suficientemente fuerte y que también debería contemplar el cargo del primer ministro así como las oficinas de otros funcionarios.

"Me siento un poco débil pero no hay nada de qué temer. La lucha continuará", dijo Hazare el sábado, quien informó que ha perdido 3,5 kilos (7,5 libras) de peso desde que comenzó su huelga de hambre hace cinco días.