Los fallecidos en el popular festival de música Pukkelpop, que se celebra en el municipio de Hasselt, en el norte de Bélgica, se elevan ya a cinco después de que ayer se desplomasen varios escenarios y carpas a causa de una fuerte tormenta, que dejó además cerca de sesenta heridos.

La policía local ha confirmado que dos de los heridos más graves fallecieron esta madrugada en el hospital a causa de sus lesiones, y se suman así a las otras tres víctimas mortales registradas ayer, según recoge la agencia Belga.

Por otro lado, entre las decenas de heridos hay ocho que están graves.

Los organizadores del festival, al que ayer asistían más de 60.000 visitantes tras colgar el cartel de "no hay billetes" y que debía continuar a lo largo del fin de semana, han decidido cancelarlo.

Una tormenta breve pero intensa, acompañada de fuertes lluvias y vientos y granizo, azotó la zona donde se celebraba el festival y causó desperfectos en otras partes del país.

Al menos dos escenarios fueron derribados por el fuerte viento y la lluvia, junto con otras instalaciones como pantallas gigantes y material técnico, además de numerosos árboles.

El primer ministro belga en funciones, Yves Leterme, y la ministra del Interior, Annemie Turtelboom, visitaron ayer por la tarde la zona para conocer de primera mano la situación e informarse de las tareas que llevaban a cabo los servicios de socorro.

El festival de Pukkelpop es una de las grandes citas musicales del verano en Bélgica.

El año pasado ya estuvo marcado por la tragedia, cuando el líder del grupo "Ou est le Swimming Pool", Charles Haddon, se suicidó y un técnico de otra banda falleció de una crisis cardíaca.