Las musulmanas tendrían que quitarse los velos y mostrar sus rostros a petición de agentes de la policía o arriesgarse a ir a prisión bajo un nuevo proyecto de ley del estado más poblado de Australia que será presentado ante el Parlamento la próxima semana.

El gobierno estatal de Nueva Gales del Sur informó el viernes que de acuerdo a la ley, la policía podrá solicitar a cualquier persona que retire lo que cubra su rostro por cuestiones de identificación, entre ellos una burka, niqab, casco o máscara.

Las sanciones para quienes se nieguen podrían incluir un año en prisión.

El gobernador estatal Barry O'Farrell dijo que aquellos que quieran ser identificados en privado por razones culturales o religiosas podrán ir a una estación de policía.

La legislación ha sido considerada por muchos una reacción exagerada a un problema vehicular que involucró a una conductora musulmana que usaba un niqab, el velo que sólo permite mostrar los ojos.