Los países de la Unión Europea (UE) han acordado hoy endurecer sus actuales sanciones contra el régimen sirio y seguir estudiando nuevas medidas, entre las que se baraja un embargo a las importaciones de crudo.

Los embajadores de los Veintisiete han pactado aumentar la presión sobre el gobierno de Bachar al Asad y añadirán la próxima semana 15 nuevos nombres a su lista de sancionados, según una fuente comunitaria.

Además, con el fin de ampliar el espectro de las sanciones, han encargado al cuerpo diplomático europeo preparar un posible embargo sobre el crudo sirio y nuevas penalizaciones a compañías vinculadas al régimen asegurándose de que no perjudiquen a la población.