La ONU celebró hoy el Día Humanitario Mundial pidiendo que el próximo año se cumpla el lema de "la gente ayudando a la gente" sobre todo en el Cuerno de África, donde el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, recordó que "hay millones de personas en extrema necesidad".

"Por supuesto, nuestros ojos y nuestros corazones están fijados en el Cuerno de África", indicó Ban durante un acto celebrado en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York en el que alabó la labor de los cooperantes, quienes salvan vidas cada día "muchas veces en ambientes hostiles o lejos de sus casas".

El jefe de Naciones Unidas pidió en su discurso aprovechar esta jornada para reflexionar sobre la labor de esas "personas comunes con sueños extraordinarios", que "han dedicado su vida a ayudar a otras personas, no importa quienes sean, de dónde vengan o en qué crean".

"Desde Japón a Sudán, desde Pakistán hasta el Cuerno de África, estos trabajadores ayudan a personas que han perdido sus casas, a sus seres queridos o sus modos de subsistencia", subrayó Ban aludiendo a cuatro zonas recientemente afectadas por un tsunami, la guerra, las inundaciones o la hambruna, respectivamente.

"Son jóvenes y son mayores. Son mujeres y hombres. Vienen de todas partes del mundo. Cuando la crisis llama, el personal humanitario hace la maleta y se pone a trabajar", añadió el máximo responsable de la ONU.

El Día Humanitario Mundial "debería instar a todos a dar más para acabar con el sufrimiento", añadió el máximo responsable de la ONU.

La subsecretaria general para Asuntos Humanitarios de la ONU, Valerie Amos, también participó en la ceremonia y destacó el mensaje de la canción que ha lanzado el organismo con motivo de este día: un tema titulado "If I could change" (Si pudiera cambiar), interpretado por el paquistaní Salman Ahmed, el somalí Sweet Rush y el jamaicano Ziggy Marley, y producida por el haitiano Jerry Wonda.

"Espero que el tema inspire a una nueva generación de trabajadores humanitarios y a personas en todo el mundo para que se impliquen y cambiar el mundo para mejor", aseguró la responsable de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

Ban y Amos también participaron hoy en la sede neoyorquina de Naciones Unidas en una ceremonia de homenaje a las 22 personas, entre ellos el diplomático brasileño Sergio Vieira de Mello, muertos el 19 de agosto de 2003 en un atentado con bomba perpetrado en las oficinas de la ONU en Bagdad (Irak).

La Asamblea General de Naciones Unidas proclamó hace tres años el 19 de agosto como el Día Humanitario Mundial en homenaje a esas víctimas.

El secretario general y funcionarios del organismo que salieron con vida del ataque recordaron a los fallecidos y rindieron tributo a los 747 empleados del organismo mundial fallecidos en misiones de paz desde la fundación de Naciones Unidas en 1948.

Durante ese acto, Amos apuntó que la mejor forma de honrar a estas víctimas es "mantenernos firmes en nuestros valores" y mencionó de nuevo la grave situación en el Cuerno de África, donde "nos enfrentamos a un desastre humanitario que se está convirtiendo en una catástrofe humana" en la que "como siempre, los niños, los más vulnerables, son lo que sufren más".