El Comité Permanente de la Convención Internacional para la Protección de Especies Amenazadas (CITES) elogió los esfuerzos de Perú para evitar la desaparición de sus bosques de caoba por culpa de la tala indiscriminada de esta preciada madera.

El comité de la CITES concluyó hoy en Ginebra sus reuniones anuales en las que, durante toda la semana, participaron más de 300 representantes de los 172 países miembros de la convención, de organizaciones no gubernamentales, cuerpos intergubernamentales y empresas.

Este comité expresó el año pasado, en las reuniones mantenidas en Doha, su preocupación por la situación de los bosques de caoba en Perú, cuya supervivencia estaba en peligro por el gran volumen de comercio -gran parte de él ilegal- con esta madera, hasta el punto de que Perú era el primer exportador mundial de caoba.

Por ello, la CITES advirtió a Perú de que si no quería ser sancionada debía llevar a cabo tres acciones para preservar las poblaciones de caoba: crear un sistema de información fiable sobre la situación de la especie y los volúmenes de comercio, reglamentar mejor el comercio y reducir las cuotas de exportación para permitir la regeneración de la especie.

Según contó a Efe la presidenta del Comité Permanente Regional de Sudamérica en estas reuniones de la CITES, la colombiana Xiomara Sanclemente, Perú ha puesto en funcionamiento todas las exigencias "en un plazo récord".

"Esto le ha valido las felicitaciones de toda la Convención y de países como Estados Unidos y el Reino Unido", precisó Sanclemente.

Uno de los pasos más importantes fue la realización de Exámenes de extracción no perjudicial, que permiten saber la cantidad de madera que se puede extraer de los bosques sin poner en peligro la supervivencia y regeneración de la especie.

Según los resultados de estos exámenes, Perú estableció cuotas a la exportación de tan sólo el uno por ciento de su población de caoba, lo que le ha relegado del primero al cuarto puesto de exportadores mundiales de esta madera, por detrás de México, Guatemala y Bolivia.

Además, Sanclemente explicó que Perú ha aprobado un decreto presidencial que regula el comercio de caoba, para poner fin así al tráfico ilegal, además de crear una dependencia gubernamental específica sobre temas forestales.

Según Sanclemente, Perú ha sido un ejemplo de cómo un país de pocos recursos puede llevar a cabo medidas tan ambiciosas como éstas en pos de la conservación, labor para la que contó con el asesoramiento de la Organización Internacional de Maderas Tropicales y de la secretaría de la CITES.