La campaña para los comicios generales en Nicaragua del 6 de noviembre próximo arranca mañana de forma oficial con el presidente Daniel Ortega como favorito para reelegirse, según las encuestas, y en medio de protestas de la oposición que acusa a las autoridades de preparar un fraude.

El Consejo Supremo Electoral (CSE), en un acto oficial, convocará a las cinco coaliciones o partidos inscritos a participar en las elecciones de noviembre próximo, en un lugar aún por definir, dijo a Efe el portavoz electoral Félix Navarrete.

En esos comicios unos 3,3 millones de nicaragüenses, en su mayoría jóvenes de entre 16 y 35 años, elegirán para un período de cinco años -que iniciará el 10 de enero de 2012- al próximo presidente y vicepresidente, 90 diputados al Congreso y 20 al Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Ortega, que aspira a la reelección en medio de protestas de la oposición que denuncia la inconstitucionalidad de su candidatura, encabeza la intención de votos para las presidenciales, según las encuestas.

El actual gobernante aspira a continuar en el poder por cinco años más pese a que existe una norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata, que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.

Ortega, quien gobernó por primera vez de 1984 a 1990 e inició su segundo mandato en 2007, ha sido el único candidato presidencial del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en los comicios que Nicaragua ha celebrado en 1984, 1990, 1996, 2001, 2006 y ahora en 2011.

El líder sandinista disputará la Presidencia frente a cuatro candidatos de la oposición, entre ellos el exmandatario Arnoldo Alemán (1997-2002), de la alianza que encabeza el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).

Además, aspira a la Presidencia el empresario de radio y diputado del Parlacen Fabio Gadea, quien es consuegro con Alemán, por una coalición presidida por el Partido Liberal Independiente (PLI).

El diputado liberal disidente y exdirigente de la "Contra" Enrique Quiñónez se presenta en la contienda por el partido Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y el académico Roger Guevara por una coalición de pequeños partidos encabezada por la Alianza por la República (APRE).

Ortega encabeza la intención de voto para las presidenciales con el 41 %, según la última encuesta de la firma Cid Gallup.

El líder sandinista lidera los sondeos con una ventaja de siete puntos porcentuales sobre Gadea, que se ubica en segundo lugar con el 34 %.

Según esa encuesta, en tercer lugar está Alemán con 11 %, en tanto los otros dos candidatos no alcanzan el uno por ciento.

Otro estudio de la firma local M&R Consultores ubica a Ortega con 56,5 % de intención de voto; en segundo lugar, con 14,1%, a Gadea, y en tercero, con 5,8%, a Alemán.

La víspera del inicio de la campaña electoral ha estado marcada por protestas de grupos juveniles opositores que acusan al titular del Poder Electoral, Roberto Rivas, de organizar de forma "fraudulenta" los comicios de noviembre y exigieron su renuncia.

Las organizaciones Red Juvenil por la Dignidad Nacional (Rejudin), Nicaragua 2.0 y Pedro Joaquín Chamorro acusan a Rivas de supuestamente organizar de forma irregular los comicios para favorecer a Ortega y a Alemán.

Rivas aceptó la polémica candidatura de Ortega y avaló un "reglamento de acompañamiento", aunque la Ley Electoral solo reconoce la figura de "observación", argumentan esos organismos.

Los jóvenes también han demandado la entrega gratuita de la cédula de identidad necesaria para ejercer el voto.

Desde el pasado 4 de agosto tres personas han sido heridas de bala al calor de la campaña electoral.

La Policía de Nicaragua, que desplegará 11.500 agentes para resguardar esos comicios, ha advertido que no permitirá la ocupación de "objetivos de seguridad", entre ellos las oficinas del Consejo Supremo Electoral, que han sido asediadas por jóvenes opositores.

En tanto, el Ejército, que movilizará 8.000 soldados, ha minimizado las protestas, que según las autoridades electorales y el Gobierno sandinista son dirigidas por la oposición.