La población reclusa en Inglaterra y Gales alcanzó hoy un récord por segunda semana consecutiva al llegar a 86.654 de presos, a raíz de los disturbios producidos en Londres y otras ciudades del país, según datos divulgados por el Ministerio de Justicia.

Este departamento señaló que el número total de presos en Inglaterra y Gales es ahora de 86.654, con 723 reclusos más que la pasada semana, cuando el récord se fijó en 85.931, debido al incremento en el número de personas condenadas a penas de cárcel por su implicación en los altercados.

Una portavoz del Servicio de Prisiones afirmó hoy que actualmente se enfrentan a una "situación sin precedentes" y elogió la "dedicación" de su personal por el trabajo "duro trabajo en momentos difíciles".

Precisó que el total de la población penitenciaria es de 86.654 presos, mientras que la capacidad operacional utilizable -el número de reclusos que las cárceles de Inglaterra y Gales pueden acoger- es de 88.093.

"Actualmente, contamos con suficiente espacio en las prisiones para aquellos que se encuentran en prisión preventiva y han sido sentenciados a penas de cárcel por haber cometido desórdenes públicos", aseguró esa fuente.

El aumento de más de 100 presos por día durante la pasada semana se debe a que unas 1.300 personas han comparecido ante un tribunal acusadas formalmente de delitos cometidos durante los disturbios.

Normalmente, la población penitenciaria disminuye o permanece estable en agosto puesto que durante ese mes hay menos casos judiciales y se envían menos delincuentes a la cárcel.

Al estallar los disturbios en Londres el 6 de agosto y propagarse a otras ciudades inglesas, el número de prisioneros se ha disparado y la demanda de celdas, particularmente en centros penitenciarios de la capital británica, es muy elevada, según informa la BBC.

La pasada semana, el Ministerio de Justicia del Reino Unido habló de un aumento de la población reclusa de 440 desde el inicio de los altercados y dijo que el Ejecutivo contaba con planes de contingencia preparados.

Entre esos planes se incluye la colocación de una cama extra en una celda para dos personas.

Las duras condenas penitenciarias impuestas a algunos de los procesados en los disturbios, por comentarios en Facebook o robar unos pantalones, han ocasionado polémica en el Reino Unido.

Entre ellas figuran los cuatro años a los que han sido sentenciados dos jóvenes por enviar mensajes en Facebook animando a provocar altercados o los cinco meses que pasará entre rejas una mujer que aceptó unos pantalones robados, y que han causado críticas entre la clase política británica y activistas de derechos civiles.