El gobierno español redujo hasta fin de año el IVA a la compra de viviendas nuevas como forma de ayudar al sector y anunció planes para obtener otros 5.000 millones de euros (7.200 millones de dólares).

El portavoz del gobierno y ministro de Fomento, José Blanco, anunció el viernes que el impuesto al valor agregado para la compra de viviendas nuevas será reducido del 8% al 4% hasta el 31 de diciembre, para dar salida al enorme excedente de casas sin vender.

"Con esta medida pretendemos dar salida al 'stock' de viviendas y reactivar el sector de la construcción, donde hay demanda potencial, pero al haber stock es muy difícil el acceso al crédito", dijo Blanco.

Hace sólo 13 meses el gobierno había aumentado el IVA a la compra de viviendas nuevas, del 7% al 8%.

Además, el gabinete piensa recaudar 2.500 millones de euros al obligar a las mayores empresas del país con ventas superiores a los 20 millones de euros anuales a que paguen sus impuestos por adelantado hasta el 2013.

Otros 2.500 millones de euros serán obtenidos reduciendo el precio que paga el gobierno y las comunidades autónomas en medicamentos, mediante el uso obligatorio de fármacos genéricos, más baratos.

España intenta salir de dos años de recesión causada por el estallido de la burbuja de la vivienda y la crisis financiera internacional, que han causado el mayor desempleo de la eurozona, superior al 21%.

La ministra de Hacienda Elena Salgado dijo que la medida afectará a unas 3.900 empresas.

Salgado consideró que la rebaja del IVA, aunque temporal, será previsiblemente positiva, ya que agilizará la adquisición de viviendas.

"En el caso de una vivienda que no se vende, su ingreso de IVA es cero. Los datos de los últimos meses muestran que la venta de viviendas ha caído más de lo que es razonable esperar", explicó Salgado en declaraciones difundidas por la agencia Europa Press, y agregó que la disposición podría fomentar el crédito al contribuir a "descargar" los balances de empresas financieras cargadas de activos inmobiliarios.

Blanco indicó que los médicos del sistema nacional de salud prescribirán medicamentos según su principal ingrediente en lugar de la marca, y las farmacias tendrán que vender las marcas más baratas de cada fármaco recetado.

La medida reducirá el monto de las subvenciones que gasta el sistema nacional de salud en las medicinas recetadas a los pacientes.

Aunque las medidas entrarán en vigencia inmediatamente, necesitarán ser aprobadas por el Parlamento en una sesión especial fijada para el martes. Buscan reducir el déficit presupuestario del país del 9,2% del PIB el año pasado al 6% este año, el 4,4% en el 2012 y el 3% en el 2013.

El presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, que no se postulará a un tercer mandato, convocó a elecciones generales para el 20 de noviembre.

Muchos analistas financieros creen que España necesitará un rescate financiero como los de Grecia, Irlanda y Portugal para evitar la bancarrota.