La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) confirmó el viernes la suspensión de la primera fecha de la temporada de la liga española prevista para el fin de semana, en medio de su disputa laboral con la dirigencia de las ligas de primera y segunda división.

El sindicato de jugadores señaló en un comunicado que la Liga de Fútbol Profesional (LFP) emitió órdenes a los árbitros de la primera jornada de ambas ligas de "no acudir a los encuentros programados", según información publicada por la agencia Europa Press.

"La AFE ha tenido conocimiento de que, por parte de la LFP, se solicitó a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) la reasignación de la primera jornada del Campeonato Nacional de Liga en Primera y Segunda División, medida a la que se opuso AFE por considerarla una práctica antihuelga", indicó la AFE.

La unión consideró que ante esta decisión "los partidos resultan claramente irrealizables".

La AFE y la LFP se reunieron el viernes durante cuatro horas y el vocero del sindicato, Luis Gil, expresó que volverán a encontrarse el sábado con la esperanza de resolver el impasse.

"Ha sido una reunión larga y esperemos que sirva para el futuro. Cada parte hemos puesto encima de la mesa las propuestas para acercar las posturas en los puntos más divergentes que hay", expresó Gil, según Europa Press. "Nos emplazamos a mañana para acercarlas más aunque por ahora son distantes, y quedamos en valorarlas para llegar a un entendimiento".

Gil señaló que desconoce cuándo podrán jugar la primera fecha de la temporada.

"Eso depende del reglamento de la Real Federación Española de Fútbol. Tenemos comunicación de que los árbitros no iban asistir y por lo tanto, es una jornada que no se puede realizar, eso no quiere decir que no se vaya a disputar", apuntó.

La AFE y la LFP están enfrascadas en una disputa por la firma de un nuevo convenio laboral.

Los futbolistas decretaron una huelga para la primera fecha y exigen un convenio que garantice el pago por parte de los clubes de unos 72 millones de dólares en salarios adeudados a más de 200 jugadores.

La LFP ofreció crear un fondo para pagar un salario mínimo a los futbolistas afectados de varios clubes insolventes.