España juega un papel "fundamental y destacado" en el desarrollo de la energía eólica en Brasil, cuyo precio de generación se redujo a la mitad en los últimos dos años, afirmó hoy un alto representante del sector.

"Desde 2008, España tiene un papel fundamental y destacado en el desarrollo de la energía eólica en Brasil. Un aporte que va desde los fabricantes de equipos hasta el grado de sus inversiones", dijo a Efe Ricardo Simoes, presidente de la Asociación Brasileña de Energía Eólica (Abeeolica).

El aporte de la tecnología española a la generación de energía eólica se hizo evidente en la subasta de electricidad a partir de fuentes alternativas concluida el jueves por el Gobierno brasileño.

La fabricante española de aerogeneradores Gamesa "tuvo una presencia destacada en la subasta", dijo Simoes, quien anotó que esta firma "fue la que más ganó contratos, pues la mayoría de los inversores vencedores utilizaron esa marca en sus licitaciones".

Gamesa inauguró el pasado 8 de julio en el estado de Bahía la primera fábrica de aerogeneradores de América Latina.

La subasta de energía eólica, hidráulica, termoeléctrica generada por gas natural y de biomasa, según el empresario, "fue exitosa y demostró la independencia y seguridad de la diversidad de fuentes existentes en Brasil".

La estatal Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) subastó el jueves 1.929 megavatios de energía, que comenzarán a ser distribuidos en 2014.

De los 110.000 megavatios de potencia instalada en Brasil, 1.000 provienen de la fuente eólica (0,90 por ciento) y otros 5.700 megavatios de esa matriz ya fueron subastados para ser distribuidos en la presente década.

En la subasta, el precio de la energía eólica fue inferior en un 50 por ciento al registrado en otra licitación de hace dos años, al pasar de 200 reales (unos 125 dólares) por megavatio/hora hasta los actuales 99,57 reales (unos 62 dólares).

El nuevo precio de la energía eólica es inferior al generado por otras matrices, como el gas natural, que es de 120 reales (unos 75 dólares).

Esa reducción, de acuerdo con el especialista, se debe "a la disputa del mercado brasileño por parte de los grandes fabricantes de aerogeneradores", que ante el agravamiento de la crisis de 2008 han aumentado su presencia en mercados emergentes como China y Brasil.

Los fabricantes de países como Alemania, España, Dinamarca y Argentina, "encontraron que China producía sus propios equipos y entonces el mercado brasileño se convirtió todavía en más atractivo".

Con la instalación en Brasil de cuatro plantas de producción de aerogeneradores, el país pasó a tener un "papel de liderazgo en la región para establecer asociaciones y sacar adelante proyectos, especialmente con vecinos como Argentina, que tiene un gran potencial en el sur".