El consorcio responsable de la reforma que dejará al Maracaná con cara nueva en el Mundial de Brasil 2014 anunció hoy que, ante la falta de un acuerdo con los empleados en huelga desde el pasado miércoles, pedirá que un tribunal laboral resuelva el conflicto.

El anuncio fue hecho este viernes luego de que los huelguistas rechazaran hoy las concesiones prometidas por el Consorcio Maracaná Río 2014 y decidieran permanecer de brazos cruzados por lo menos hasta el lunes, cuando se reunirán en una nueva asamblea.

La decisión patronal suspende las negociaciones que la empresa contratista adelantaba con el sindicato que representa a los trabajadores, ya que ambas partes pasarán a ser litigantes en un proceso abierto por el Tribunal Regional Laboral de Río de Janeiro, que deberá decidir quién está con la razón.

La paralización de las obras, por lo mismo, proseguirá hasta que el tribunal se pronuncie sobre la legitimidad de la huelga y de las reivindicaciones de los huelguistas.

Los cerca de 2.000 trabajadores responsables de las obras paralizaron sus actividades el miércoles tras un accidente en que quedó herido uno de los empleados y aseguraron que apenas retomarán sus actividades cuando el consorcio responsable por la reforma atienda todas sus reivindicaciones.

Los huelguistas exigen que la empresa contratista les conceda un seguro de salud, que eleve la ayuda que reciben para la alimentación y que reajuste el salario de algunos empleados que reciben menos que la mayoría.

En una primera reunión el jueves con los líderes del Sindicato de los Trabajadores en la Industria de la Construcción Pesada de Río de Janeiro, el consorcio se comprometió a concederle un seguro de salud a todos los trabajadores pero no dio respuesta a las otras peticiones.

Pese a que los dirigentes del sindicato aceptaron inicialmente el acuerdo propuesto por la empresa contratista, los huelguistas lo rechazaron en la asamblea que realizaron en la mañana de este viernes.

Según un comunicado divulgado por el Consorcio, ambas partes llegaron a un acuerdo por el cual la empresa atiende algunas de las reivindicaciones del sindicato para no perjudicar la marcha de las obras de reforma del Maracaná.

"Sobre los puntos en que no hubo consenso, el Consorcio manifestó su disposición a discutirlos en la próxima convención colectiva", asegura la nota.

Según el comunicado, como los huelguistas contrariaron ese acuerdo y decidieron mantener la paralización, al Consorcio apenas le queda la opción de pedir que el conflicto sea resuelto por el Tribunal Regional de Trabajo.

La empresa responsable por la reforma tiene previsto entregar las obras, que tendrán un costo de 956,8 millones de reales (unos 598 millones de dólares), a finales de 2012 para que el Maracaná esté listo al menos seis meses antes de la Copa de las Confederaciones, que se disputará en junio de 2013.

El Maracaná, palco de la final del Mundial de 1950 y que llegó a ser el mayor estadio del mundo, es considerado como el favorito para albergar la final del Mundial de 2014.

El estadio remodelado tendrá 110 palcos, once nuevos elevadores, 3.860 altavoces, 314 cámaras de seguridad, 360 monitores de televisión, cuatro pantallas gigantes y aire acondicionado en una zona de 36.000 metros cuadrados.