Los Cachorros de Chicago despidieron el viernes al gerente general Jim Hendry en medio de otra temporada para el olvido que sumará otro año a su histórica sequía sin títulos de Serie Mundial.

El equipo anunció la decisión el viernes antes de un partido contra los Cardenales de San Luis. El asistente de Hendry, Randy Bush, asumirá sus funciones de manera interina.

"Primero que nada, no ganamos suficientes partidos", dijo el dueño del equipo, Tom Ricketts. Agregó que es el momento de buscar "un enfoque fresco a nuestro liderazgo y nuestra búsqueda comienza de inmediato".

Hendry, de 56 años, fue nombrado gerente general en julio de 2002 y en total trabajó durante 17 años con los Cachorros.

"No mucha gente puede ser gerente general por nueve (años) sin (ganar) un campeonato", comentó Hendry. "Así que tuve mi oportunidad para lograrlo. Estoy decepcionado conmigo porque no lo hicimos en mis primeros cinco o siete años, cuando pensé que podíamos. Agradezco mucho la forma en que me trataron".

Cuando le preguntaron por Ricketts, Hendry respondió: "Creo que entiende que no íbamos a ser muy buenos si seguimos como estamos ahora. Hay muchas decisiones importantes que tomar al final de la temporada, y creo que si yo las tomaba y después no funcionaban, mi sucesor hubiese tenido que cargar con las consecuencias".

Chicago está a 18 juegos y medio del primer lugar de la División Central de la Liga Nacional, y 16 partidos por debajo de la marca de .500.

La alineación de Chicago fue diseñada principalmente por Hendry, y pocas cosas le han salido bien a un equipo que no es campeón desde hace 102 años.

El pitcher Ryan Dempster se enfrascó en una acalorada discusión con el manager Mike Quade, le enfermería del plantel ha estado siempre llena y el lanzador venezolano Carlos Zambrano fue suspendido por un mes por abandonar al equipo tras permitir cinco jonrones en un partido.