El excandidato presidencial chileno Marco Enríquez-Ominami abogó hoy en Bolivia por un restablecimiento sin vetos del diálogo bilateral, deteriorado desde que en marzo pasado el presidente Evo Morales anunció que demandará a Chile en cortes internacionales para lograr una salida soberana al océano Pacífico.

Enríquez-Ominami, que asiste en La Paz a un encuentro político binacional organizado por la fundación Friedrich Ebert, expresó a los medios su convicción de que es importante "recrear las condiciones para el diálogo" entre Bolivia y Chile.

La reunión durará hasta el viernes, para cuando también se ha programado un posible encuentro de los políticos chilenos que visitan La Paz con el presidente Morales.

"Me niego a veto alguno en la agenda, Bolivia tiene todo el derecho de plantear demandas, como Chile también tiene derecho de hacerlo. No acepto la diplomacia basándose en vetos, no establezco ningún veto en conversación con ningún boliviano", dijo.

El hoy presidente del Partido Progresista de Chile afirmó que para su agrupación la relación con Bolivia "es prioritaria" y no "utilitaria".

También reiteró sus críticas a la política exterior del presidente chileno, Sebastián Piñera, que, a su juicio, impone "agendas patrimoniales" en la relación bilateral y abogó por aplicar una "diplomacia de principios" que suponga "generosidad".

"Si usted tiene un vecino o un hermano que tiene un problema y usted tiene una solución para ese problema, no es generoso no sentarse a conversar. Yo entiendo la diplomacia también desde la generosidad. Chile tiene que dejar de ser el mejor alumno de Sudamérica y pasar a ser el mejor compañero", sostuvo.

Durante la campaña de las elecciones de 2010, en las que fue derrotado, Enríquez-Ominami ofreció dar a Bolivia un enclave marítimo pero sin soberanía.

Los gobiernos de Bolivia y Chile se distanciaron desde marzo pasado, tras cinco años de acercamiento, luego de que el presidente Morales anunciara que llevará a cortes internacionales la aspiración boliviana de recuperar un acceso al Pacífico, que perdió en una guerra librada a fines del siglo XIX.

Al encuentro en Bolivia también asisten el padre del excandidato, Carlos Ominami, presidente honorario de la Fundación Chile 21, el exsubsecretario chileno de Defensa Gabriel Gaspar, el excónsul chileno en La Paz Ricardo Herrera y diplomáticos bolivianos.

Carlos Ominami lamentó que la relación bilateral se haya deteriorado, pese a que el Gobierno de Piñera tuvo "un buen inicio" y coincidió con su hijo en que Chile tiene que hacer "un esfuerzo mayor en la integración".

Afirmó que el "sentimiento boliviano de recuperar la cualidad marítima no puede ser desatendido" e insistió en que no se debe encarar con resignación el "mal momento" de las relaciones.

Al inaugurar el encuentro, el vicecanciller boliviano, Juan Carlos Alurralde, afirmó por su parte que la relación bilateral "pasa por un momento especial que requiere mayor atención".

"Es la oligarquía la que nos separa y debemos ser nosotros los pueblos quienes debemos remontar esta oligarquía para poder confluir y poder reencontrarnos", agregó Alurralde.

El Gobierno de Piñera ha insistido en que no tiene asuntos pendientes con Bolivia y le ha pedido que respete el Tratado de 1904 que estableció los límites entre ambos países.