Un gigantesco muro de arena cruzó el jueves el área metropolitana de Phoenix por tercera ocasión desde comienzos de julio y oscureció el cielo a un tono café, generó condiciones peligrosas para conducir y retrasó varios vuelos.

La tormenta de arena, también conocida como haboob en árabe y en Arizona, se extendió por el Condado de Pinal y se dirigió hacia el noreste. Llegó al área de Phoenix aproximadamente a las 6:00 de la tarde del jueves.

Algunas llegadas y salidas de vuelos en el Aeropuerto Internacional Sky Harbor de Phoenix se retrasaron temporalmente debido a la tormenta, según funcionarios del aeropuerto que al momento no pudieron proporcionar cifras exactas. Los despegues y aterrizajes reiniciaron hacia las 6:50 de la tarde.

Meteorólogos del Servicio Meteorológico Nacional dijeron que una poderosa tormenta con vientos de hasta 96 kilómetros por hora (60 millas por hora) azotó el condado de Pinal y empujó la tormenta de arena hacia el condado más poblado de Arizona. Hubo varios informes de postes caídos y funcionarios del Proyecto Salt River dijeron que cerca de 3.500 clientes se quedaron sin suministro eléctrico, la mayoría en el área de Queen Creek, en el sureste de Phoenix.

No hubo reportes inmediatos de accidentes automovilísticos relacionados con el clima.

Fue la tercera más grande tormenta de arena que azotó el área metropolitana de Phoenix desde julio. Un haboob trajo una pared de arena de más de un kilómetro y medio de altura el 5 de julio y suspendió vuelos aéreos, dejó sin electricidad a 10.000 personas y cubrió todo a su paso con una espesa capa de polvo. Otra tormenta de arena con una altura de entre 900 y 1.200 metros golpeó el 18 de julio y retrasó vuelos y dejó sin suministro eléctrico a más de 2.000 personas en el área metropolitana de Phoenix.

Meteorólogos dijeron que los haboobs sólo ocurren en Arizona, el desierto del Sahara y partes del Medio Oriente debido a las condiciones secas y las grandes cantidades de arena.

Los niveles de contaminación se disparan durante las tormentas de arena y crean aún más problemas respiratorios para las personas con asma y otras afecciones similares.