Llegaron las reliquias del Papa Juan Pablo II a México, donde se venerarán por cuatro meses recorriendo diferentes ciudades del país que el Pontífice visitó en cinco ocasiones.

La Conferencia del Episcopado Mexicano informó del traslado de los restos y de la ampolleta con la sangre de Juan Pablo II desde Madrid el miércoles cerca de la medianoche.

"Los Obispos de México estamos muy agradecidos con Dios nuestro Padre, por darnos está inmensa alegría de tener entre nosotros las Reliquias del 'Peregrino de la Paz'," dijo el secretario general del episcopado Víctor René Rodríguez Gómez en un comunicado.

México obtuvo el permiso de el Vaticano de trasladar las reliquias, que tradicionalmente sólo se veneran cuando alguien es un santo. Karol Wojtyla fue beatificado en mayo de 2011 y los mexicanos festejaron con rosarios y vigilias su beatificación. Juan Pablo II murió en 2005 a los 84 años.

La última de sus cinco visitas se realizó en 2002 para la canonización del indio Juan Diego, a quien se le apareció la Virgen de Guadalupe, patrona de los mexicanos y de quien era devoto el Pontífice.

En la parte externa de la basílica de Guadalupe en la capital mexicana existe una estatua de Juan Pablo II, donde llegan a rezar feligreses nacionales y extranjeros.

Conforme avancen los restos de Juan Pablo II por ciudades mexicanas, la Iglesia católica del país espera que fortalezca la fe. El catolicismo ha decaído levemente en las últimas décadas en México. El último censo muestra que 84% de los mexicanos son católicos, cuando en 2000 eran 88% y en 1990, 90%.

"Invitamos también a todos los mexicanos que no comparten nuestra fe a unirse en los grandes valores: paz, dignidad humana, familia, diálogo, unidad, que proclamó con si vida y su discurso el Beato Juan Pablo II", dijo Rodríguez.