La Fiscalía española ha pedido la puesta en libertad, con dos comparecencias diarias, del joven mexicano José Alvano Pérez Bautista, detenido el pasado martes en Madrid por planear presuntamente atentar contra quienes se oponen a la visita del Papa con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

Además, la defensa del detenido explicó hoy que el joven mexicano ha manifestado que todo lo que escribió en foros de internet sobre un posible ataque con productos químicos contra los opositores a la visita de Benedicto XVI era una "broma de mal gusto".

Fuentes fiscales precisaron que los hechos imputados al detenido podrían ser considerados como un delito de amenazas contra un grupo colectivo, por lo que el fiscal Luis Barroso reclamó además como medida cautelar la prohibición de abandonar el territorio nacional y la retirada del pasaporte.

Durante la celebración de la vista para adoptar medidas cautelares, Barroso también solicitó que el joven, que se había inscrito como voluntario de la JMJ, facilite un domicilio y un teléfono en el que pueda ser localizado en cualquier momento.

Por su parte, el abogado defensor del detenido, Antonio Ortiz, explicó a los periodistas que durante su interrogatorio ante el juez Fernando Andreu -que ha durado algo más de una hora- su defendido ha manifestado que todo lo que escribió en foros de internet sobre un posible ataque con productos químicos contra los opositores a la visita del papa Benedicto XVI era una "broma de mal gusto".

"Era una broma, una ficción , una invención y no tenía ninguna intención de llevarlo a cabo", dijo Pérez Bautista al juez.

Su abogado recordó que, pese a que su representado está en situación de estancia por estudios en el Instituto de Química Orgánica General del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, no le ha incautado ningún tipo de sustancia química.

Según informaron fuentes jurídicas, los investigadores dieron con el joven ya que anunció su intención de atentar contra los opositores de la visita del papa en foros de internet, donde pedía voluntarios que le ayudaran a llevar a cabo su propósito.

En la vivienda en la que residía se intervinieron una memoria portátil y dos cuadernos con anotaciones de procesos químicos ajenos a sus estudios de química, además de un ordenador portátil.