Real Madrid y el Barcelona no sabrán hasta la próxima semana si son castigados por la trifulca que protagonizaron el miércoles en la Supercopa de España, pero el técnico merengue José Mourinho posiblemente saldrá intacto.

El encuentro culminó con tres tarjetas rojas y un enfrentamiento entre jugadores de ambos equipos después que Marcelo cometió una fuerte falta sobre Cesc Fábregas. El Barsa se impuso 3-2 y logró su 10mo título de la Supercopa.

En medio de la refriega, Mourinho tocó con un dedo el ojo del entrenador asistente del Barsa, Tito Vilanova, quien luego le pegó en la cabeza al timonel del Madrid.

El árbitro David Fernández Borbalán no incluyó esos detalles en su informe, lo que significa que Mourinho y Vilanova probablemente no serán castigados la próxima semana por el comité disciplinario.

La federación española indicó que los jugadores del Madrid, Marcelo y Mesut Oezil, además del delantero del Barsa, David Villa, podría salvarse de ser suspendidos a pesar de ser expulsados, ya que la Supercopa es una competencia que se disputa una sola vez en la campaña y las sanciones no necesariamente se trasladan a otros torneos.

Los jugadores del Barcelona calificaron las tácticas del Madrid como una vergüenza, y Gerard Piqué opinó que "Mourinho está destruyendo el fútbol español".

"Hay que ir con cuidado porque todos somos responsables", advirtió el entrenador del Barsa, Pep Guardiola.

Mourinho le restó importancia a Vilanova en la conferencia de prensa después del partido, y también hizo gestos inapropiados hacia Lionel Messi y Dani Alves durante el encuentro.

"Sobre 'Pitu' Vilanova o como se llame este, no tengo nada que ocultar, las cámaras lo han visto todo. He sido educado para jugar como un hombre y no caer al primer soplo", expresó Mourinho. "A partir del primer minuto del segundo tiempo no han habido recogepelotas, como hacen los equipos pequeños cuando están en dificultades. No es una crítica, pero es lo que ha pasado".