La subsecretaria general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, alertó hoy de que la situación humanitaria sigue siendo alarmante no solo en Somalia, sino en todo el Cuerno de África, y pidió más ayuda a la comunidad internacional para salvar más vidas en toda la región.

"Nos enfrentamos a una situación de hambruna que todavía se extiende por Somalia y con un grado tan elevado de sufrimiento que ahora es necesario todo el esfuerzo posible (de la comunidad internacional) y mantenerlo en los próximo meses", aseguró Amos ante la prensa en la sede central de Naciones Unidas en Nueva York.

Amos, que acaba de regresar de un viaje de tres días a Somalia y Kenia, aseguró que las agencias humanitarias necesitan todavía "más recursos" para obtener "más provisiones de alimentos, agua, medios de saneamiento y equipamiento higiénico, además de material médico para quienes se encuentran en necesidad de ayuda desesperada".

La responsable de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) indicó que en Somalia se reparten platos de comida caliente a cien mil personas cada día, que medio millón de personas reciben agua limpia diariamente y que ya se ha lanzado una campaña para vacunar de sarampión a 88.000 niños está en marcha.

Sin embargo, Amos reconoció que se necesita "hacer más", ya que "incluso en Mogadiscio la hambruna ha acabado ya con la vida de decenas de miles de personas y matará a muchos más" si no se redoblan los esfuerzos.

La subsecretaria general aseguró que el personal médico en el país está "agotado de cansancio, trabaja todo el día haciendo todo lo que pueden, pero no tienen suficientes medicinas ni provisiones", mientras que llamó la atención al hecho de que la crisis humanitaria no afecta solo a Somalia.

"Debemos recordar que las necesidades no están limitadas a Somalia. Millones de personas también sufren en Etiopía, Kenia y Yibuti. Además, mientras los etíopes y los kenianos sufren el impacto de la sequía, reciben a cientos de miles de refugiados somalís que huyen del conflicto y la hambruna en su país", dijo.

Amos lamentó que la ONU no tenga acceso a Eritrea para evaluar la situación allí y se mostró escéptica ante las informaciones de las autoridades de ese país, que aseguran "claramente" que "no hay ningún tipo de crisis allí".

"No podemos entender esas afirmaciones ya que la crisis es regional", aseveró la responsable de la OCHA, que alabó una vez más la respuesta internacional a la crisis en el continente africano, pero señaló que todavía son necesarios 1.200 millones de dólares para responder a la difícil situación que atraviesa la región.

"Todavía hay muchas vidas que salvar en el Cuerno de África", subrayó Amos, quien recordó una vez más que hay unos 12,4 millones de personas en la región que necesitan urgentemente ayuda para superar la peor situación humanitaria que atraviesa la zona en las últimas décadas.