Mientras la mayoría de las ligas europeas ponen en marcha sus temporadas, el campeonato español está inmerso en un conflicto laboral que pone en peligro sus primeras fechas.

La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) confirmó su decisión de decretar un paro por primera vez en 27 años hasta que no logren un acuerdo con la liga para firmar un nuevo convenio laboral que garantice el pago de salarios atrasados.

La AFE y la Liga de Fútbol Profesional (LFP) se reunirán nuevamente el viernes para continuar las negociaciones pero, de no lograr un acuerdo de último minuto, los 42 planteles de primera y segunda división decretarán una huelga de viernes a lunes.

"Es una situación un poco rara, porque en Inglaterra todo es muy estricto y disciplinado y estas cosas usualmente no suceden", comentó el volante del Barcelona, Cesc Fábregas, quien completó el lunes su transferencia desde el Arsenal.

"Creo que el fútbol español podría aprender un poco del fútbol inglés en este caso", agregó el mediocampista de 24 años. "En Inglaterra, la administración está muy bien organizada y nosotros sólo nos dedicamos a jugar al fútbol".

Los jugadores en España alegan que los clubes les deben 72 millones de dólares en salarios a más de 200 futbolistas.

La liga, en cambio, propuso crear un fondo para los jugadores cuyos equipos están cobijados por la ley de quiebra, y que garantizaría un salario mínimo anual de 240.000 euros (345.000 dólares) para los futbolistas de la primera división, y 120.000 euros (172.000 dólares) para los de la segunda división.

La liga afirma que es lo máximo que puede costear.

Sin embargo, la AFE indica que no es suficiente y que el fondo sólo le permite a los clubes que sigan amparándose en la ley de quiebra para incumplir sus deberes.

La ley de quiebra española le permite a los clubes insolventes renegociar o retrasar el pago de salarios, al igual que otras deudas.

La AFE respaldó un proyecto de ley que enviaría a la tercera división a cualquier club que se declare insolvente y no pueda pagar sus salarios. Se espera que el estatuto sea aprobado en septiembre, pero no entraría en efecto hasta el final de la temporada.

Seis equipos de primera división están protegidos por la ley de quiebra.

El presidente del Villarreal, Fernando Roig, dijo que aunque no está de acuerdo con los métodos de la AFE, sí respalda una reforma al sistema financiero de la liga.

"Estoy totalmente de acuerdo con la AFE porque lo que quiere es que desaparezcan totalmente los concursos (quiebras)", señaló Roig. "Que actualmente haya más de 20 equipos en Europa en concurso y que todos menos uno sea español es una auténtica vergüenza".

Algunos expertos creen que el problema es que los contratos de los jugadores son demasiado jugosos.

"Creo que hay un problema de fondo, es que todos los salarios están disparados respecto a los ingresos. Todo se va en salarios", opinó Jesús Palau, un profesor de finanzas de la Escuela de Negocios ESADE.

En tanto, los futbolistas se mantienen firmes en sus exigencias.

"Todos los futbolistas estamos con la AFE, habrá que buscar una solución porque si no, no se jugará", declaró el delantero de Barcelona, David Villa, después de vencer el miércoles 3-2 al Real Madrid para ganar la Supercopa.