El colectivo español "mmmm..." presentó hoy en la céntrica plaza de Times Square en Nueva York sus "meeting bowls", unas piezas lúdicas de mobiliario urbano en las que hasta ocho personas se pueden sentar a conversar y relacionarse.

"Son lugares de encuentro, sitios para conocer gente, para ligar, para hablar con desconocidos o para intimar con gente que ya conoces", dijo a Efe una de las integrantes del colectivo, la periodista Eva Salmerón, sobre estas cápsulas semiesféricas que sedujeron hoy a diversos curiosos y turistas en la plaza.

Las piezas, que permanecerán en Times Square un mes, fueron fabricadas con una madera tratada para soportar las inclemencias del tiempo, miden aproximadamente 1,5 metros de alto y 2,5 de diámetro, pero son desmontables, ligeras y se balancean, "como columpios para adultos", añadió Salmerón.

"Se trata de bancos sociales, todo lo contrario que el mobiliario urbano habitual que separa a la gente, en los "meeting bowls" puedes mirar a los ojos de las personas", añadió sobre estas piezas, que han realizado en colaboración con la Times Square Alliance y el Consulado de España en Nueva York.

"El público de la calle es fantástico, no se trata de gente que va a cierta hora a cierto espacio, y en este caso son espontáneos que pasan por la plaza del mundo", explicó Salmerón.

El colectivo "mmmm...", del que forma parte junto al ingeniero naval Emilio Alarcón y los arquitectos Alberto Alarcón y Ciro Márquez, lleva realizando este tipo de acciones urbanas desde 1998, siempre con una conexión con la actualidad.

En 2010 construyeron un coche de ladrillo de cinco toneladas que permaneció en una calle de Madrid varios meses, a modo de mirada irónica sobre la "crisis del ladrillo", y en este caso ven una conexión entre sus "meeting bowls" y el movimiento 15-M, que desde mayo pasado reclama una democracia más participativa en España.

"Los diseñamos antes, pero es verdad que tienen ese punto asambleario, de diálogo, que quiere generar más cercanía y hacer que las ciudades sean lugares más habitables y participativas", explicó Salmerón.

"Casi todas las asambleas del movimiento eran circulares, es una disposición natural para el encuentro, en la que todos están a la misma distancia del centro y no hay nadie que sea el líder, todo el mundo tiene las mismas posibilidades de comunicación", dijo a Efe Alberto Alarcón.

Las obras también tienen una vertiente contemporánea en el papel que juegan las nuevas tecnologías en su fabricación: no se construyeron en España, sino que se mandaron archivos digitales que sirvieron de base para fabricar las piezas en Estados Unidos.

Por otro lado, una vez dentro de estas piezas, diversos carteles animan a la gente a que registre sus diálogos y los comparta a través de redes sociales.