Una bomba colocada en una carretera provocó el jueves la muerte de al menos 21 pasajeros de un minibús en el oeste de Afganistán, un nuevo ejemplo fúnebre de civiles atrapados en la lucha entre los insurgentes del Talibán y la coalición encabezada por Estados Unidos.

En el este del país, un ataque suicida contra una base de la coalición el jueves derivó en la muerte de dos guardias de seguridad afganos, dijeron funcionarios. El Talibán se atribuyó el hecho.

El minibús pisó una bomba cuando transitaba por el distrito Obe de la provincia de Herat y ésta provocó un estallido que mató a 21 pasajeros, dijo el general Zaiuddin Mamoodi, un comandante de la policía nacional para cuatro provincias del oeste. Doce de las víctimas eran niños menores de cinco años, tres mujeres y seis hombres, precisó. Dijo que otros 11 resultaron heridos.

"Fue una explosión poderosa. Los cadáveres no son reconocibles fácilmente", dijo Abdul Bashir, uno de los concejales de un pueblo en el distrito.

Mohyuddin Noori, un vocero del gobernador de la provincia, dijo que el autobús se dirigía a un bazar donde los pasajeros iban de compras. Noori agregó que un pequeño camión pisó otra bomba callejera en el mismo distrito el jueves y por lo menos cuatro civiles resultaron gravemente heridos.

El presidente afgano Hamid Karzai y la coalición encabezada por Estados Unidos condenaron los ataques.

El Talibán se responsabilizó por el ataque suicida contra una base provincial de reconstrucción que los estadounidenses operan cerca de Gardez, la capital de la provincia de Paktia. Hay más de veinte bases de ese tipo en Afganistán, donde trabajadores internacionales civiles y militares entrenan a funcionarios del gobierno afgano y colaboran con proyectos locales de desarrollo.

El atacante ocultó los explosivos en un camión cargado de leña, informó Abdul Hay Atrafi, un comandante de la policía fronteriza afgana para varias provincias del sur. Traspasó a velocidad un portón exterior y voló el vehículo cuando lo recibieron a tiros en una segunda entrada, dijo Atrafi.

El sargento Nicholas Conner, un vocero de la coalición, dijo que dos guardias de seguridad afganos murieron en el ataque. Agregó que no hubo bajas de la OTAN.

Atrafi dijo que hubo varios heridos por la explosión, que ocurrió poco antes de las 7 de la mañana en la base a 100 kilómetros (62 millas) al sur de la capital Kabul.

En una declaración enviada a la prensa por correo electrónico, el vocero talibano Zaibula Mujahid dijo que el ataque fue llevado a cabo por un atacante suicida de 70 años de la provincia de Nuristán, fronteriza con Pakistán. Agregó que el camión contenía siete toneladas de explosivos y que la explosión mató e hirió a más de 60 soldados estadounidenses. El Talibán suele exagerar el número de bajas generadas por sus ataques.

Un informe reciente de las Naciones Unidas dijo que el número de civiles muertos en la violencia relacionada con la guerra subió el 15% en el primer semestre del 2011. La ONU dijo que 1.462 civiles afganos murieron en ese período en comparación con 1.271 en el mismo semestre del año anterior.