Días de lluvia provocaron el jueves un alud que mató a tres pobladores de una remota comunidad minera en el sur de Filipinas.

Arturo Uy, gobernador de la provincia del Valle de Compostela, informó que otros cuatro habitantes resultaron lesionados en el accidente en la provincia de New Bataan.

Agregó que los socorristas tardaron varias horas escalando a través de accidentadas zonas para bajar los cadáveres de las víctimas desde la montañosa región.

A pesar del peligro, miles de pobladores pobres han excavado en busca de oro en peligrosos y estrechas cuevas en los vastos poblados del Valle de Compostela, a unos 930 kilómetros (580 millas) al sureste de Manila.

Muchos han ignorado las advertencias contra la minería ilegal. Algunos dicen que prefieren morir en accidentes que de hambre.