Mikola Melnichenko, que fue guardaespaldas del expresidente de Ucrania, Leonid Kuchmá, acusó hoy a su antiguo jefe y al tercer presidente ucraniano, Víctor Yúschenko, de haber planificado en 1999 una emisión fraudulenta de dinero.

Melnichenko, que asegura en su página web que dispone de la grabación de una conversación entre Kuchma y Yúschenko que confirma los hechos, denunció a los dos ex jefes de Estado ante la Fiscalía general de Ucrania, según informaron agencias locales.

La cinta fue grabada el 25 de agosto de 1999, en vísperas de las elecciones presidenciales en la antigua república soviética.

Según el antiguo escolta presidencial, Kuchma trataba de convencer a Yúschenko, el entonces presidente del Banco Nacional de Ucrania, de hacer una emisión de un 1.000 millones de grivnas (125 millones de dólares) para garantizar su reelección en un clima de crisis económica.

Melnichenko asegura poder demostrar que aunque Yúschenko se resistía a la propuesta de Kuchma al entender las consecuencias económicas de la emisión, que se traduce en el aumento de los precios, finalmente accedió después de que el presidente le ofreciera el puesto de primer ministro.

El exguardaespaldas de Kuchma espera que las autoridades ucranianas investiguen si hubo o no emisión de dinero en 1999.

Tras la victoria de Kuchma en aquellas elecciones, Yúshenko dejó el Banco de Ucrania para asumir el cargo de jefe de gobierno, en el que permaneció entre diciembre de 1999 y abril de 2001.

Kuchma está formalmente acusado por la Fiscalía general de Ucrania por su presunta implicación en el asesinato en 2000 del periodista Gueorgui Gongadze, caso que se instruyó tras una denuncia de Melnichenko.

Gongadze, de 35 años y redactor jefe del periódico electrónico "Ukraínskaya Pravda", desapareció el 16 de septiembre de 2000 y casi dos meses después su cadáver decapitado fue hallado en un bosque en las afueras de Kiev.

Poco después del hallazgo del cadáver, Melnichenko difundió unas grabaciones hechas en el despacho del entonces jefe del Estado en las que una voz parecida a la de Kuchma pedía al ministro del Interior, Yuri Krávchenko, tomar medidas contra el periodista opositor.

Aunque expertos estadounidenses confirmaron la autenticidad de las cintas, Kuchma siempre lo negó y ayer insistió en que la legislación ucraniana no admite grabaciones de audio como prueba.