Unas 33 personas murieron en las últimas 24 horas debido a un nuevo estallido de violencia en la ciudad portuaria de Karachi en el sur de Pakistán, afirmó el jueves el jefe de la policía de Karachi, Saud Mirza.

Mirza indicó que las autoridades investigan las causas de esta ola de violencia que ocurrió en la ciudad más poblada del país, de 18 millones de habitantes.

Gran parte de las víctimas fueron torturadas, asesinadas a tiros y metidas en sacos que fueron abandonados en las calles, agregaron las autoridades.

Hubo un incremento en el número de asesinatos en Karachi en las últimas semanas que muchos culpan a las pandillas que están afiliadas con los principales partidos políticos de la ciudad. Las autoridades no han logrado parar la violencia y también enfrentan problemas con la economía y con una rabiosa insurgencia islámica.

Por su parte, Sharfuddin Memon, el asesor de seguridad del gobierno en la provincia de Sindh, de donde Karachi es la capital, señaló que las acciones más recientes de violencia parecían estar motivadas por una mezcla de razones políticas y criminales.

"Las pandillas que operan en la ciudad están involucradas en los asesinatos recientes. Están secuestrando a personas por diferentes razones, las están torturando y asesinando", afirmó Memon.

Un ex legislador nacional del gobernante Partido del Pueblo de Pakistán, Waja Kareem Dad, fue asesinado a tiros la noche del miércoles, indicó Memon. Otros también murieron por disparos y por ataques con granadas, agregó.

Karachi tiene un largo historial de violencia política, étnica y sectaria, pero la ola más reciente de matanzas está entre las más altas de su historia. Más de 300 personas fueron asesinadas sólo durante el mes de julio.

La ola más reciente de violencia ocurrió tras la decisión adoptada finales de junio por el Movimiento Muttahida Qaumi, el partido político más poderoso de la ciudad, que abandonó la coalición federal encabezada por el Partido del Pueblo de Pakistán y se unió a la oposición.

Los enfrentamientos se intensificaron a mediados de julio luego que un funcionario de alto nivel del Partido del Pueblo criticó al líder del MQM al calificarlo de asesino y de extorsionador y maldijo a la comunidad que habla en Urdu de la ciudad y que conforma a la base del partido político. Más tarde se disculpó, pero los enfrentamientos siguen su marcha.

El MQM domina la política en áreas urbanas de la provincia de Sindh, incluida Karachi pero en los últimos años ha visto nuevos retos a su control del poder a manos del Partido del Pueblo y del Partido Nacional Awami, un partido nacionalista pashtun.

La Comisión de los Derechos Humanos de Pakistán informó por su parte que han ocurrido por lo menos 490 asesinatos por cuestiones políticas, étnicas y sectarias en Karachi en el primer semestre del año y más de 1.100 asesinatos de cualquier otro tipo.