La policía británica ha acusado formalmente a 1.005 sospechosos por su implicación en los graves disturbios registrados en Londres la pasada semana, informó hoy Scotland Yard.

El comisario en funciones de la Policía Metropolitana, Tim Godwin, señaló hoy en un comunicado que con ese número de procesados por su participación en diversos delitos en la capital se ha alcanzado "un hito significativo", después de que los agentes practicaran 1.733 detenciones en Londres.

"Continúan nuestras investigaciones incansables para encontrar a los responsables de la violencia vergonzosa de la pasada semana", dijo Godwin.

Este responsable elogió el "gran trabajo" que desarrollan los agentes días y noche "para recabar el tipo de pruebas que han llevado a esos cargos", así como "la respuesta del público para aportar información, que ha sido fantástica".

Los disturbios comenzaron el sábado 6 de agosto en el barrio de Tottenham, en Londres, cuando una pequeña marcha de protesta por la muerte de un hombre por disparos de la policía derivó en graves altercados que se propagaron a otros barrios de la capital y a otras ciudades inglesas.

La ministra de Interior, Theresa May, y el viceprimer ministro, Nick Clegg, detallaron este martes nuevas medidas para evitar que se repitan disturbios como los habidos entre los días 6 y 10 de agosto.

May se centró en los nuevos poderes y pautas que necesita la policía para actuar con más dureza que en los primeros días de la violencia, mientras que Clegg habló de un "sistema de pago para los alborotadores", que obligará a algunos procesados a dar la cara ante sus víctimas y reparar, vestidos de naranja, las calles destruidas.