Una organización de derechos humanos dijo que un general retirado del ejército salvadoreño presuntamente implicado en la masacre en 1989 de seis sacerdotes jesuitas está viviendo en un suburbio de Boston.

El centro de Justicia y responsabilidad, con sede en San Francisco, dijo que Orlando Montano ha estado viviendo en Everett bajo su propio nombre.

Una comisión de la ONU en 1993 nombró a Montano, un ex viceministro del gobierno salvadoreño para seguridad pública y coronel del ejército, como participante en una reunión en la que se planeó el asesinato de un sacerdote que se sospechaba apoyaba a los rebeldes izquierdistas.

El diario The Boston Globe reportó el miércoles que hizo varios intentos infructuosos para ponerse en contacto con Montano. Un número telefónico de Montano conseguido por The Associated Press no estaba en servicio el miércoles.

Montano ha negado previamente estar involucrado en la masacre.

Otros nueve militares salvadoreños que formaron parte de la cúpula militar durante la guerra civil del país centroamericano se pusieron a disposición de las autoridades judiciales. Un juez español pidió la orden de captura de los 10 oficiales para ser extraditados a España y responder por el asesinato de los curas.