El primer ministro indio Manmohan Singh criticó el miércoles al activista más prominente contra la corrupción en el país, al acusarlo de tratar de violar la democracia al exigirle al Parlamento que apruebe una ley de reforma que él respalda.

Miles de manifestantes que gritaban "abajo con la corrupción" y "Viva la Madre India", se reunieron para demostrar su apoyo frente a la cárcel donde está detenido el activista Anna Hazare y donde también efectúa una huelga de hambre.

La policía arrestó el martes a Hazare para impedir sus planes de llevar a cabo un ayuno público y se intentó liberarlo unas horas más tarde. Sin embargo, Hazare se negó a dejar la prisión a menos que se le otorgue un permiso para llevar a cabo una protesta pública encaminada a obligar a los legisladores a fortalecer una iniciativa de ley que generaría a un defensor del pueblo contra la corrupción.

El enfrentamiento ha polarizado a la población india, hastiada de la que parece ser una cadena interminable de escándalos por sobornos y que han azotado duramente al gobierno encabezado por Singh.

Al gritar para que su voz se escuchara sobre los silbidos y abucheos de la oposición, Singh dijo ante el Parlamento el miércoles que aunque Hazare tiene el derecho de expresar su punto de vista en torno a la iniciativa de ley, no era correcto que usurpara el papel de los representantes electos de la India al tratar de obligarlos a aprobar su propia versión de la iniciativa de ley para combatir la corrupción.

"El camino que eligió de imponer su iniciativa de ley ante el Parlamento está totalmente equivocada y encierra graves consecuencias para nuestra democracia parlamentaria", dijo Singh.

"Aquellos que creen que su voz y únicamente su voz representa el deseo de 1.200 millones de personas deberían reflexionar profundamente en esa postura. Ellos deben permitir que los representantes elegidos por el pueblo ante el Parlamento hagan el trabajo para el cual fueron elegidos", agregó el primer ministro.