El gobierno del presidente Ollanta Humala suspendió temporalmente la erradicación de cultivos de hoja de coca en una zona de la selva central para abocarse a rediseñar la estrategia de lucha contra el narcotráfico, informó el miércoles el ministro del Interior Oscar Valdés.

"Estamos coordinando como se van a reorientar los esfuerzos. La ciudadanía debe tener en claro que la reducción de los cultivos ilegales va a continuar como lo ha ofrecido el presidente Ollanta Humala y también habrá una lucha frontal contra el narcotráfico", declaró Valdés en entrevista con el canal estatal TV Perú.

Afirmó que las acciones de erradicación suspendidas en la localidad de Tingo María, en la región Huánuco, se retomarán "muy pronto", y adelantó que como parte de la redefinición de la estrategia de combate al narcotráfico se fortalecerá el control de insumos químicos para la elaboración de droga y sobre el lavado de activos.

"El gobierno tiene la voluntad, el ofrecimiento, la oferta a la ciudadanía (de luchar contra el narcotráfico), y eso es lo que vamos a cumplir", sostuvo.

Perú es el segundo productor mundial de hoja de coca después de Colombia.

El jefe de la entidad estatal antidrogas DEVIDA, Ricardo Soberón, dijo que a fin de diseñar una política antinarcóticos eficaz, actualmente se viene evaluando el trabajo que se realizó durante el gobierno anterior.

"Lamentablemente observamos que en los últimos cinco años los cultivos de coca dirigidos al narcotráfico, la producción de cocaína por parte del Perú, han aumentando de manera sostenible a pesar de las acciones de erradicación que se han ejecutado paralelamente, es por eso que se ha planteado una pausa que permita hacer esta evaluación, y qué tipo de correcciones le corresponde hacer al gobierno", declaró Soberón a Canal N.

Humala, quien asumió la presidencia el 28 de julio, prometió en su discurso inaugural que continuaría la erradicación de cultivos de hoja de coca, que según el último informe 2010 de la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC) llegan a 61.200 hectáreas en Perú.

La noticia de la paralización de las acciones de erradicación en Tingo María causó sorpresa entre los expertos en el tema, como lo hizo también a principios de mes la designación de Soberón, como jefe de DEVIDA, pues es conocida su posición de que la erradicación de cocales no debe ser la prioridad en la lucha antinarcóticos.

Jaime Antezana, experto en temas de drogas, consideró que es un "día alegre" para los cultivadores de hoja de coca, cuya producción termina en manos del narcotráfico.

Criticó que el gobierno tenga un "doble discurso", pues, dijo, mientras Humala promete continuar con la erradicación, Soberón ha declarado que solo se deberían erradicar ciertas áreas.

La embajadora de Estados Unidos en Perú, Rose Likins, se declaró sorprendida por el anuncio.

"Todavía no he tenido una explicación completa de lo que ha pasado... hubiera sido más agradable tener una noticia antes", dijo en declaraciones a la prensa.

Para la congresista opositora Marisol Pérez Tello la medida representa una "concesión al narcotráfico".