Una mexicana que fue obligada a dar luz con grilletes mientras estaba detenida por un cargo menor en el condado de Davidson, Tenesí, lloró el miércoles en el estrado cuando le pidieron recordar los detalles de lo sucedido.

Juana Villegas le dijo a un jurado federal que sus muñecas y tobillos estaban aprisionados cuando estaba dando a luz durante un viaje en ambulancia de la cárcel al hospital en julio de 2008. Aseguró que no sabía que en el vehículo había un agente que podía abrir los grilletes.

"Tenía miedo por mi hijo, porque si iba a nacer en la ambulancia no sabía si sería capaz de abrir mis piernas para que pudiera salir", testificó.

Villegas estaba detenida por conducir sin permiso. Las acusaciones en su contra fueron desechadas después.

El juez de distrito William Haynes resolvió en abril que la Policía de Davidson violó los derechos constitucionales de Villegas al mostrar indiferencia a sus necesidades médicas.

De acuerdo con el fallo, los agentes la mantuvieron sometida durante gran parte de la labor de parto y en la recuperación posparto, además de que le impidieron usar un sacaleche después del nacimiento, lo cual le causó dolor y enfermedad.

El juicio es para decidir sobre las indemnizaciones en el caso.

Villegas, de 35 años, fue desencadenada poco antes del parto y su bebé nació sin complicaciones, pero fue encadenada de nuevo poco tiempo después. Una pierna estaba encadenada a la cama cuando estaba acostada. Sus piernas estaban unidas por grilletes cuando se levantó para ir al baño.

Los abogados de Villegas alegan que ella sufre de trastorno por estrés postraumático y otros problemas debido a su difícil experiencia y que necesitará terapia durante varios años.

Los abogados del gobierno municipal esperaban argumentar que la ansiedad de Villegas se debe a que teme ser deportada, pero el juez les ordenó no usar las palabras "inmigración" o "deportación" para no predisponer al jurado.

Villegas nació en Guerrero, México, y perdió una apelación para quedarse en Estados Unidos el año pasado, pero su abogado de inmigración, Elliott Ozment, dice que aún tiene otras opciones.

Los alegatos de cierre están programados para el jueves.