Uno de los grandes cafés literarios que convirtieron a Buenos Aires en un destino turístico romántico ha desaparecido.

El Café Richmond abrió en 1917 y fue el lugar de reunión de intelectuales como Jorge Luis Borges.

Durante años los amantes del ajedrez también acudían a sus mesas, pero el elegante café había perdido mucho de su brillo y la mayoría de los turistas que llegaban a la calle Florida desconocían su historia.

El lunes sus meseros se presentaron a trabajar y descubrieron que el lugar había cerrado. Al parecer los propietarios planean rentar el local para una tienda Nike y han retirado todos los muebles y artefactos históricos de su interior.

Esto llevó a que los trabajadores tomaran las instalaciones y han dicho que no se retirarán hasta que les paguen. Aquellos que lo recuerdan dicen que la capital argentina perdió algo muy especial.