La prima de riesgo española, que es el interés extra que exigen los inversores por comprar bonos nacionales a diez años en vez de alemanes, subió hoy cuatro puntos básicos minutos antes de la apertura de la bolsa y alcanzó los 268 tras las propuestas realizadas ayer en la "cumbre" franco-alemana.

El mercado secundario reaccionaba de forma bastante tibia a las propuestas que hicieron ayer el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y la canciller alemana, Ángela Merkel, que apostaron por una mayor integración de la zona del euro y rigor en el gasto público para recuperar la confianza de los mercados frente a la crisis actual.

Ambos mandatarios abogaron por fijar un techo máximo de déficit para los países del euro, que debería incluirse en las Constituciones de los mismos, antes que tomar otras medidas como la creación de los eurobonos o la ampliación del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).

En España, la rentabilidad del bono a diez años se reducía al 4,964 % al comienzo de la sesión, frente al 4,966 % de ayer, igual que la que ofrece el bono alemán, que quedaba situada en el 2,278 %, desde el 2,322 % de última hora de ayer.

En cuanto al resto de los países de la zona del euro, la prima de riesgo de Grecia empeoraba hasta los 1.359 puntos básicos tras terminar ayer en 1.289, igual que la de Portugal, que alcanzaba los 820 puntos básicos, desde los 791 de ayer.

El riesgo país de Irlanda empeoraba hasta 752 puntos básicos, desde los 728 de la víspera, en tanto que Italia comenzaba la sesión con 274 puntos, por encima de los 266 precedentes.