La Comisión Europea anunció hoy la aprobación de una ayuda de 1,4 millones de euros del Fondo de Ajuste de la Globalización (EGF, en inglés) a 680 trabajadores del sector del calzado que fueron despedidos en Portugal.

Las ayudas, que fueron solicitadas por Lisboa, irán destinadas a reforzar la formación y facilitar que los afectados encuentren un nuevo empleo, detalló el Ejecutivo de la UE en un comunicado.

Los despidos se produjeron en la compañía de calzado Rohde, con sede en Santa Maria da Feira (Portugal), donde se suprimió un total de 974 puestos de trabajo.

"La decisión de hoy apoyará a los antiguos trabajadores de Rohde en su camino hacia nuevos empleos a través de la educación para dotarles de las aptitudes necesarias", confirmó en una nota de prensa el comisario europeo de Empleo y Asuntos Sociales, Laszlo Andor.

Rohde ostentaba un posición estable en el mercado a pesar de las dificultades a las que hacía frente por la creciente competencia en el sector, principalmente de productores asiáticos, pero la caída de las ventas y la merma de su capacidad de inversión a raíz de la crisis económica complicaron la situación.

La reducción de pedidos desde su compañía matriz en Schwalmstadt (Alemania) precipitó finalmente su declaración de insolvencia, el cierre de la planta y el despido de los trabajadores.

Las dos regiones más afectadas por la medida fueron Santa Maria da Feira y su vecina Ovar, que ya presentan tasas de desempleo más elevadas que las del país en su conjunto, indicó la CE.

Ambos municipios ya fueron aceptados en 2009 dentro del EGF, centrado en financiar programas de ayuda y formación a personas que han perdido el empleo como consecuencia de la crisis económica.