El gobierno ofreció el miércoles nuevas mejoras con las que espera poner fin a los más de dos meses de crisis en la educación chilena en la víspera de una nueva jornada de protestas estudiantiles.

El ministro de Educación, Felipe Bulnes, declaró a periodistas que el gobierno reducirá al 2% el interés de los créditos con aval del estado en que incurren estudiantes para financiar sus estudios. También establece un sistema de becas y créditos para el 60% de los estudiantes y el gobierno se compromete a hacer cumplir la ley que rechaza el lucro en la educación.

Bulnes manifestó que "la voluntad del gobierno va a ser dialogar y estar a la altura de Chile para tener una educación más justa".

Los estudiantes y maestros rechazaron el pasado fin de semana una propuesta del Congreso de formar una mesa de diálogo entre todas las partes a menos que el gobierno dé garantías de que acogerá sus demandas y las implementará.

El ministro dijo que con la nueva propuesta "es mucho más lo que nos une que lo que nos separa", refiriéndose a las posturas de los estudiantes.

"Estamos extremadamente cerca" de alcanzar un acuerdo, dijo en declaraciones a radio Cooperativa el titular de Educación.

La propuesta recoge también una sentida demanda de los estudiantes secundarios de terminar con la dependencia municipal de los colegios estatales de enseñanza media.

Mientras, el gobierno autorizó la marcha convocada para la mañana del jueves pero dio permiso para un recorrido alejado del centro capitalino, pese a que los estudiantes deseaban desfilar por la céntrica avenida Bernardo O'Higgins.

La intendenta (gobernadora) regional, Cecilia Pérez, elogió la disposición de los convocantes a aceptar el recorrido de unas 40 cuadras que les fijó para la marcha, que concluirá con un acto artístico junto a una sede universitaria.

El gobierno ha prohibido las dos últimas marchas por la avenida Bernardo O'Higgins, que pasa por detrás de la sede de gobierno, temeroso de los desmanes y destrozos que pequeños grupos causan al término de las manifestaciones.

Las marchas que se realizan desde junio han convocado en cada oportunidad a decenas de miles de manifestantes que demandan fuertes cambios en el sistema educacional chileno y sobre todo el fin del lucro en la educación.

El gobierno sólo ha aceptado regular y controlar el lucro en una propuesta de 21 puntos que fue rechazada por por los dirigentes estudiantiles universitarios y secundarios y por los dirigentes del Colegio de Profesores.

Un primer acercamiento con los legisladores lo tuvieron la noche del martes los dirigentes universitarios y secundarios al asistir a una reunión con senadores en la que debatieron sus demandas.

El gobierno está preocupado por la radicalización de las protestas, que de continuar coincidirán con el inicio de septiembre, un mes de tradicionales protestas en Chile por el aniversario del golpe militar de 1973.

Mientras tanto, un grupo de estudiantes secundarios mantienen una huelga de hambre de un mes, que tres de ellos el martes acentuaron al hacer un ayuno seco. Varios de los jóvenes han tenido que deponer su protesta afectados por su deterioro físico.