Dos senadores demócratas del estado de Wisconsin que fueron retados por los republicanos lograron sobrevivir el martes a sendas elecciones revocatorias, poniendo fin a un complicado verano de elecciones para destituir a senadores de ambos partidos como reacción a la propuesta del gobernador Scott Walker de quitarle el derecho de negociación colectiva a los empleados públicos.

Las elecciones especiales en Wisconsin atrajeron la atención nacional por la cantidad de dinero que se invirtió en grupos en ambos lados del espectro político en Wisconsin con el fin de influir en el resultado. Se calcula que el gasto total pudo haber superado los 40 millones de dólares en las nueve elecciones de revocación combinadas.

Los demócratas observaron estas elecciones como un primer paso en sus esfuerzos de revertir las fuertes ganancias de los republicanos en las elecciones del 2010 en Wisconsin y en otros estados. En este estado del centro-norte de Estados Unidos en noviembre pasado, los republicanos ganaron un escaño al senado federal, el puesto del gobernador y mayorías en ambas cámaras de la legislatura estatal.

Walker insistió que el quitarle los derechos de negociación colectiva a los empleados estatales era necesario para reducir el déficit presupuestario estatal. Los demócratas afirmaron que el nuevo gobernador republicano estaba enfrascado en una lucha de poder tomando como blanco a los sindicatos cuyo apoyo es esencial para los aspirantes demócratas.

Las elecciones terminaron con resultado positivo para los demócratas, que se ganaron dos escaños en nueve elecciones de revocación, pero no pudieron recuperar el control de la mayoría en el Senado de manos de los republicanos, que ahora tienen una mayoría magra de 17-16. Antes de las elecciones, los republicanos aventajaban a los demócratas por 19-14.