Auditorías reportaron 95 fallas en los contratos y construcción de un monumento conmemorativo del bicentenario de la independencia de México porque ha costado más y se terminará con un notable retraso respecto a lo previsto originalmente.

El Secretario de la Función Pública, Salvador Vega, dijo el miércoles a legisladores que presentó quejas administrativas contra tres empleados de la empresa pública a cargo de la construcción y denuncias penales contra cuatro empleados y ex empleados de la compañía, aunque no ofreció precisiones.

Vega dijo que un consejo gubernamental autorizó por error un pago a un arquitecto que no terminó los planos. La compañía Triple I, que manejaba la construcción, dio contratos de constructoras sin seguir procedimientos normales y antes de tener los planos finales.

El costo del monumento creció de 430 millones de pesos a 1.100 millones (de 35 a 90 millones de dólares).

El monumento que se construye en el bulevar principal de la ciudad de México será conformado por varias columnas que servirán de soporte a paneles de cuarzo que cambiarán de formas y colores.

Las columnas de acero inoxidable tuvieron que ser importadas de Italia, los paneles de cuarzo de Brasil y el sistema de iluminado fue construido por una compañía alemana. El monumento solo tiene una tercera parte contenido mexicano.

Se suponía que su edificación sería uno de los eventos más destacados del año pasado, cuando el país celebró los 200 años de independencia.