Cuatro exmilitares y patrulleros civiles guatemaltecos negaron hoy su participación en la matanza de más de 240 campesinos perpetrada el 18 de julio de 1982 en una remota comunidad indígena del norte de Guatemala.

En su primera declaración ante el Juzgado Primero de Primera Instancia de Mayor Riesgo, que preside la jueza Patricia Flores, tras su captura la semana pasada, Lucas Tecú, Mario Acoj, Eusebio Grave y Santos Rosales se declararon inocentes

El fiscal del Ministerio Público (MP) Orlando López acusó a los cuatro detenidos de asesinato múltiple e incumplimiento de los deberes de humanidad.

López dijo que los detenidos participaron junto a otros militares y expatrulleros civiles, no identificados, en la matanza de más de 240 campesinos en la comunidad de Plan de Sánchez, en el municipio de Rabinal, del departamento norteño de Baja Verapaz, el 18 de julio de 1982, por considerarlos guerrilleros.

Sin embargo, Tecú, un ex comisionado militar de 56 años, negó su participación en la masacre y aseguró ante el tribunal que el Ejército asesinó a un hermano y a él lo hirieron de bala por no colaborar con la matanza en su comunidad.

Tecú sostuvo que un capitán del Ejército de nombre José Antonio Solares "fue el que ordenó al comisionado César Baldizón reclutar a 20 personas para la matanza", pero no se conocen más detalles de estas dos personas por estar en reserva el caso de la masacre de Plan de Sánchez.

Admitió que él observó cuando daban muerte a los habitantes, calificó la matanza de "una injusticia", pero afirmó que es inocente de los delitos que le imputa el MP.

Mario Acoj, de 54 años, explicó que cuando se perpetró la masacre él estaba de servicio en la zona militar de Playa Grande, en el departamento noroccidental de Quiché.

"Yo estaba en Playa Grande, la acusación es falsa", dijo al tribunal Acoj, y sostuvo que no se enteró de la matanza "porque estaba lejos".

"Yo no voy a declarar porque no sé nada" expresó, por su lado, Santos Rosales, de 71 años, expatrullero civil como Acoj.

El otro exmilitar acusado, Eusebio Grave, aseguró que es "inocente de este caso" y explicó que no se enteró de la masacre hasta 1985, cuando retornó a la comunidad de Concul, en Rabinal, luego de cumplir su servicio militar en la brigada Guardia de Honor, en la capital.

Según la investigación de la Fiscalía de Derechos Humanos del MP, los exmilitares, luego de asesinar a recién nacidos, adolescentes, mujeres y hombres, les prendieron fuego para no dejar evidencia de "los actos inhumanos contra la población civil".

El alto tribunal, luego de analizar la primera declaración de los cuatro detenidos y las pruebas del MP, decidirá si envía o no a juicio oral y público a los cuatro detenidos.

La matanza de Plan de Sánchez se perpetró durante el régimen militar que presidió el general golpista José Efraín Ríos Montt (1982-1983) y es la segunda que llega a los tribunales.

El pasado 2 de agosto fueron condenados a 6.060 años de prisión cuatro exmilitares guatemaltecos que fueron hallados culpables por el Tribunal de Alto Riesgo, en la capital, de la matanza de 201 personas el 7 de diciembre de 1982 en una comunidad del departamento norteño de Petén.

Se trata de Daniel Martínez, Manuel Pop, Reyes Collin, los tres ex miembros del grupo kaibil, una fuerza elite del ejército entrenada para matar, y del exteniente de infantería Carlos Antonio Carias.

La Comisión del Esclarecimiento Histórico (CEH), auspiciada por las Naciones Unidas, documentó 669 casos de masacres durante el conflicto interno (1960-1996), la mayoría de ellas atribuidas al Ejército.