Las autoridades costarricenses detuvieron el miércoles a 10 policías penitenciarios sospechosos del asesinato en mayo de un reo que había encabezado un intento de fuga en el principal centro penal del país.

El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Jorge Rojas, informó a la prensa que adelanta la investigación por la muerte el 22 de mayo de Joehl Araya, quien había dirigido 10 días antes una fuga que fue impedida a tiros por la policía, enfrentamiento que provocó la muerte de dos reclusos y un custodio.

Araya, de 45 años y que cumplía en la sección de máxima seguridad de la cárcel La Reforma una condena de 50 años por otro intento de fuga en el 2006, salió ileso del tiroteo, pero fue hallado muerto en su celda horas más tarde.

La autopsia reveló que el prisionero recibió fuertes golpes en la cabeza que causaron su deceso.

Aunque Rojas no dio detalle de las identidades de los detenidos, el ministro de Justicia, Hernando Paris, detalló a medios locales que los sospechosos forman parte de un grupo de 20 funcionarios investigados a nivel administrativo por la muerte.

Paris indicó que las detenciones se efectuaron en la escuela de capacitación de la policía penitenciaria.

La Reforma está ubicada en San Rafael de Alajuela, a unos 20 kilómetros al noroeste de la capital y es el mayor centro penal del país y el único que cuenta con un módulo de máxima seguridad. En la actualidad alberga a más de 3.000 presos aunque su capacidad instalada es para poco más de 2.000.