La prensa china ha escogido la ocasión de la visita del vicepresidente estadounidense Joseph Biden para ofrecerle un consejo a Estados Unidos: Dejen de inundar su propia economía con crédito barato.

La abundancia de consejos espera a Biden, que llega a Beijing el miércoles por la noche, desde la reducción del déficit presupuestario hasta el combate a la pobreza.

Los consejos que son parecidos a los de los analistas occidentales, en realidad van directamente a China donde los líderes comunistas dicen que los gobiernos deberían mantenerse apartados de sus asuntos, y muestran la fluctuación de fortunas entre los dos poderes.

"Estados Unidos ha entrado en un largo período de declinación", escribió el economista Xia Bin, que a su vez es asesor del gabinete de China y del banco central, en su blog.

El mayor temor de Beijing es una posible tercera ronda de compras de bonos por parte de la Reserva Federal, un plan conocido como alivio cuantitativo (QE, por sus siglas en inglés) que busca reducir las tasas de interés y aumentar la inversión inyectando dinero a la economía. Pero a China le preocupa que esto suba los precios de las materias primas valuadas en dólares, aumente la inflación y erosione el valor de los 1.200 billones de dólares que tiene en bonos del Tesoro.

"Estados Unidos debe abstenerse de lanzar el QE3 y moderar su política para lograr que el mundo vuelva a tener confianza en el dólar", escribió el miércoles el presidente del Banco de China, Xiao Gang, en el diario China Daily.

Beijing ha pedido en varias ocasiones a Washington que proteja a los inversionistas extranjeros y al dólar. Ha evitado hacer demandas específicas, pero los comentarios de esta semana en la prensa que es controlada completamente por el Estado, marcan claramente lo que China quiere ver.