Empresarios bolivianos advirtieron que comprarán sus propios generadores de electricidad para hacer frente a una inminente crisis energética, anticipada por los cortes sufridos en varias ciudades del país desde la semana pasada.

La Cámara Nacional de Industria y Comercio (Cainco), una de las mayores patronales, anunció "inversiones en autogeneración de electricidad para cuando haya cortes, los procesos de producción no se paren de forma abrupta", dijo el miércoles el portavoz de la organización Gabriel Columba.

Algunas empresas ya iniciaron el cambio, dijo Columba. Cainco ha sugerido a sus afiliadas evitar aumentos en la demanda en horas pico.

Los cortes de la semana pasada afectaron a seis de las nueve regiones del país, 59 empresas reportaron pérdidas en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, las tres más importantes, y no descartan reclamar resarcimiento, según Columba.

La demanda de energía va en aumento mientras el nivel de reserva se ha reducido y la generación está casi estancada por la falta de inversiones en los últimos años.

El vicepresidente Alvaro García anunció recientemente la compra de dos turbinas con una inversión de 200 millones de dólares para incrementar la oferta actual que ronda los 1.250 megavatios, mientras que la demanda es de 1.090 megavatios y está en aumento.

Los empresarios alertaron desde fines de 2008 sobre los bajos niveles de reserva de electricidad y la necesidad de hacer inversiones en generación.

Poco más de 80% del suministro proviene de termoeléctricas alimentadas por gas natural, cuya industria también padece la falta de inversiones.

La situación se complicó por el daño en una unidad de generación.

Las inversiones externas cayeron en picada desde 2000 cuando el país se hundió en una crisis de inestabilidad política hasta la llegada de Morales al gobierno en 2006.

Morales nacionalizó los hidrocarburos ese año y en mayo de 2010 hizo lo propio con cuatro empresas eléctricas, entre ellas tres que generan el 80% del consumo nacional, una de capitales británicos, otra francesa y la tercera de inversionistas locales.

El gobierno anunció un plan de inversiones para la instalación de nuevas generadoras termoeléctricas.