Niños desnutridos acuden en masa a los centros de alimentación en este rincón boscoso del sur de Etiopía después que una sequía en el este del Africa se extendió a esta región normalmente fértil.

Mientras la hambruna en Somalia ha suscitado titulares en la prensa mundial, el sur de Etiopía está al borde de una crisis alimentaria. El gobierno etíope dice que 250.000 personas necesitan alimentos en medio de lo que Naciones Unidas califica como la peor sequía en 60 años. Una organización de ayuda y funcionarios agrícolas dicen que el número de personas que necesitan alimentos urgentemente en Etiopía es mayor, alrededor de 750.000.

Este año no llegaron las lluvias que suelen caer entre fines de febrero y fines de mayo. Si tampoco llueve en agosto, no habrá cosecha en septiembre.

La gente que no reciba ayuda alimentaria "decididamente estará en dificultades", dijo el funcionario Yohannes Desta, del Programa Mundial de Alimentos. "¿Acaso tiene esa gente resistencia suficiente como para sobrevivir? No lo creo".

Aproximadamente 1,3 millones de personas en el sur recibieron ayuda a principios de año de un programa del gobierno que concluyó en junio, agregó Desta. La mayoría de los más pobres siguen necesitando ayuda de emergencia.

Tsegaye Tilahun, un agricultor, se manifestó preocupado de que septiembre no le rinda cosecha alguna. Las cosechas anteriores de este año terminaron como forraje para sus animales después que las lluvias intensas las destruyeron. Después de una prolongada sequía, las plantas no pudieron absorber las lluvias repentinas.

Como perdió todo sus cultivos de maíz y café, la familia de Tsegaye pasó hambre. Su hija Eskael bajó peligrosamente de peso y la llevó a un centro de alimentación que opera el gobierno en Shebedino. Durante meses había dependido de donaciones de alimentos.

Las enfermeras en uno de los centros de alimentos en Shebedino dijeron que ven unos 50 niños con desnutrición severa por mes. Hace un año, un promedio de sólo seis niños mal nutridos recibían tratamiento allí cada mes.