Se podría decir que la inspiración para el nuevo álbum de Jeff Bridges, titulado con su nombre, empezó hace más de 30 años con el rodaje de "Heaven's Gate" (La puerta del cielo).

El rodaje ahora legendario de seis meses unió al actor, aficionado a la guitarra, con un grupo de músicos, incluidos Kris Kristofferson y un joven T Bone Burnett.

"Fue entonces que nos hicimos amigos", Bridges dijo en referencia a Burnett. "Mantuvimos la amistad por muchos años. No hemos pasado mucho tiempo juntos. Ambos estamos muy ocupados. Pero tú sabes cómo es con las personas con quienes te llevas bien. Empiezas por donde lo dejaste".

Y cuando los dos se reunieron para el filme de 2009 "Crazy Heart" (Loco corazón), hubo una conexión inmediata. La colaboración produjo premios Oscar para ambos y el mejor trabajo de sus respectivas carreras.

"Jeffrey es exactamente igual a como era entonces, aún más", dijo Burnett. "Su espíritu no ha cambiado durante todos estos años. Ha sido leal al cualquier musa que está siguiendo. Quizás a todas. Quizás sigue a todas las musas. Tal vez eso es uno de los secretos de Jeffrey".

El tiempo que trabajaron juntos en la música para esa película despertó algo en Bridges que había sido desplazado por sus éxitos como actor. Había estudiado música durante su juventud y había contemplado concentrarse en eso como carera antes que la actuación dominará su vida. No obstante, hubo sesiones musicales durante las últimas décadas, y en 2000, Bridges lanzó un álbum independiente, "Be Here Soon", con Michael McDonald, bajo su propio sello, Ramp Records.

"Las flores florecen en momentos diferentes", dijo Bridges en una entrevista telefónica desde Scottsdale, Arizona, donde tenía un concierto esa noche. "La música ha sido parte de mi vida desde la adolescencia, y simplemente surge, surge de distintas maneras, bien sea tocando jazz en el piano en 'Baker Boys' (Los fabulosos Baker Boys, 1989) o interpretando un artista de country en 'Crazy Heart'. Está dentro de mí y simplemente es algo que se me sale de vez en cuando".

El nuevo álbum es introspectivo y sutilmente psicodélico con algunas tendencias de rock y country. No es un álbum con la música acida de The Dude, el legendario personaje de Bridges en "The Big Lebowski" (El gran Lebowski, 1998), aunque Bridges opina que "a The Dude le gustaría este álbum".