Al menos 97 estudiantes de secundaria han sido asesinados este año en El Salvador, aseguró hoy una fuente policial, que atribuyó la mayoría de los casos a la actividad de las pandillas y a la venta de droga.

"Tenemos en total, (desde el 1 de enero) hasta el último día de julio, reportados 97 casos de estudiantes fallecidos" violentamente, declaró a periodistas el subdirector de Investigaciones de la Policía Nacional Civil (PNC), Howard Cotto.

Afirmó que "la gran mayoría de estos hechos no están generados por la vinculación de una persona a un centro educativo, sino mas bien por otros ámbitos que tienen que ver en su mayoría por pandillas, ya sea porque el joven tuvo alguna desavenencia con un pandillero, porque es miembro de pandillas o por vinculación a la distribución local de la droga".

El más reciente asesinato de un colegial se registró el pasado viernes en un barrio de San Salvador, donde la víctima, Carlos Alfaro, de 16 años, fue ultimada con arma blanca por varios jóvenes cuando se dirigía a su centro de estudios, el Instituto Nacional de Comercio, según las autoridades.

Los agresores, que no han sido detenidos, vestían de particular.

A raíz de este nuevo crimen contra un estudiante, el viceministro de Educación Eduardo Badía Serra reconoció el fin de semana que las pandillas han logrado influencia en los centros educativos.

"Es un efecto que nos llega de afuera", señaló el funcionario al diario local El Mundo, y aclaró que los hechos violentos no se producen dentro de los colegios.

Según medios locales, el personal y los alumnos de muchos centros educativos sufren extorsiones, asaltos y otros delitos por parte de pandilleros.

"El problema es que a veces los directores, los administrativos, los mismos maestros no quieren decir (que enfrentan las amenazas de los pandilleros) porque tienen temor", dijo Badía Serra.

Añadió que el Ministerio de Educación desarrolla programas de prevención contra la violencia en los centros educativos a través de actividades deportivas, artísticas y culturales.

El 25 de mayo pasado, el vicepresidente salvadoreño y ministro de Educación, Salvador Sánchez Cerén, reconoció que "en algunos centros es grave la situación, porque hay movimientos de armas y drogas, además acoso y violaciones", según publicó en ese entonces el periódico La Prensa Gráfica.

Datos del Ministerio de Educación indican que en El Salvador existen 6.183 centros educativos, de los cuales 5.175 son públicos y 1.008 privados.

En promedio, unos 11 asesinatos se cometen a diario en El Salvador, donde operan, principalmente, las pandillas Mara Salvatrucha (MS) y la 18 (M-18).