Las empresas tabacaleras estadounidenses quieren que un juez prohiba las nuevas etiquetas que tendrán que colocar en las cajetillas de cigarrillos con fotos de un cadáver tras una autopsia y pulmones afectados por el humo, por considerar que es injusto pedir a los adultos que rechacen un producto legal y cuya impresión y uso costarán millones.

Cuatro de las cinco grandes empresas tabacaleras estadounidenses demandaron el martes al gobierno federal por considerar que las gráficas etiquetas violan su derecho constitucional a la libre expresión.

"Nunca antes en Estados Unidos los fabricantes de un producto legal han sido obligados a utilizar su propio empaquetado y publicidad para transmitir un mensaje gubernamental cargado de emociones que pide a los adultos que rechacen sus productos", sostuvieron las empresas en la demanda incoada en una corte federal en Washington DC.

Las empresas, encabezadas por R.J. Reynolds Tobacco Co. y Lorillard Tobacco Co., dijeron que las advertencias no transmiten ya solamente hechos que permitan a la gente decidir si fuma. En lugar de ello, les obliga a colocar la posición gubernamental contra ese hábito de manera más destacada en las cajetillas de su propia marca, según las empresas. Pidieron al juez que suspenda esa medida.

La Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) se negó a formular comentarios, alegando que el organismo no habla sobre demandas pendientes. Empero, al anunciar en junio las nuevas normas de empaquetado, la secretaria de Salud Kathleen Sebelius dijo que eran una advertencia franca y honesta sobre los peligros de fumar.

La FDA aprobó nueve advertencias que deberán ser rotadas en las cajetillas de cigarrillos. Serán impresas en la totalidad de la mitad superior de la cajetilla, en el frente y el reverso. Las nuevas advertencias deben cubrir además por lo menos el 20% de la publicidad de cigarrillos y contener un número telefónico para dejar de fumar.

Una de las imágenes muestra un cadáver con el pecho grapado tras una autopsia y la advertencia: "Fumar puede matarle". Otra muestra unos pulmones sanos junto a otros enfermos con la advertencia de que fumar acaba con los pulmones.

La demanda sostiene que las imágenes fueron manipuladas para ser intensamente emocionales. Las tabacaleras afirman que la primera foto es de un actor con una sutura de maquillaje y que la de los pulmones sanos fue manipulada para hacer que el órgano enfermo aparezca peor de lo que es.