Líderes demócratas y republicanos del Congreso de EE.UU. afirmaron hoy que la puesta en marcha del pacto comercial entre Colombia y Canadá pone en desventaja a los exportadores estadounidenses en el lucrativo mercado colombiano.

En sendos comunicados, tanto demócratas como republicanos recordaron la urgencia de que el Congreso someta a votación el acuerdo comercial entre EE.UU. y Colombia a su regreso del receso de agosto, para fomentar la creación de empleos.

"El acuerdo comercial de Canadá con Colombia le da a nuestros competidores una ventaja y demuestra la importancia de unirnos pronto para aprobar los acuerdos pendientes de EE.UU. y la Ley de Ajuste Comercial", dijo el presidente del Comité de Finanzas del Senado de EE.UU., Max Baucus.

"Cada día que languidece nuestro acuerdo comercial con Colombia es un día en que nuestros rancheros y agricultores pueden quedar rezagados en este lucrativo mercado", advirtió Baucus.

La aprobación de los pactos de EE.UU. con Colombia, Panamá y Corea del Sur, además de la Ley de Ajuste Comercial (TAA), que ayuda a los estadounidenses desplazados por el comercio exterior, "aumentarán las exportaciones por 13.000 millones de dólares en Montana y en todo el país, además de crear empleos", argumentó.

Mientras, el republicano de mayor rango en ese comité, Orrin Hatch, dijo que la Administración Obama debe enviar cuanto antes el tratado de libre comercio (TLC) con Colombia, porque "mientras más se tarda, más se queda rezagada nuestra economía".

Hatch señaló que los exportadores estadounidenses han pagado más de 3.500 millones de dólares en concepto de aranceles -que el TLC eliminaría- desde que EE.UU. y Colombia suscribieron el acuerdo en noviembre de 2006.

El presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, Dave Camp, dijo que la puesta en marcha del acuerdo entre Canadá y Colombia "significa que, por ninguna buena razón, los trabajadores y exportadores estadounidenses ahora padecen una desventaja en Colombia, un mercado de exportación clave para los productos y servicios" de EE.UU..

Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, señaló que la aprobación de los tratados comerciales es una de las prioridades del presidente Barack Obama para espolear la recuperación económica.

Aunque no se pronunció sobre el acuerdo entre Canadá y Colombia, Carney reiteró que Obama "ha sido explícito sobre algunas de las ideas" que el Congreso debería estudiar, como la reforma del sistema de patentes, la aprobación de los pactos comerciales, y la extensión de los recortes de impuestos a la nómina.

El tratado de libre comercio entre Canadá y Colombia, que entró en vigor hoy, permite la exportación, libre de aranceles, de casi todos los productos colombianos a ese país norteamericano.

El TLC con Canadá es el sexto tratado o acuerdo comercial que Colombia tiene vigentes con países o comunidades de naciones.

En cambio, el suscrito entre EE.UU. y Colombia se encuentra en suspenso por preocupaciones de la bancada demócrata sobre los derechos humanos y la violencia contra sindicalistas en el país andino.

En abril pasado, EE.UU. y Colombia suscribieron un plan de acción mediante el cual el Gobierno de Bogotá se comprometió a tomar medidas para mejorar las condiciones laborales en ese país.

La portavoz de la Oficina del Representante de Comercio Exterior (USTR), Carol Guthrie, coincidió en que "no hay más tiempo que perder" pero que, primero, queda pendiente aclarar el proceso legislativo de los pactos comerciales y de la TAA.

Por ahora, el plan es que tanto los pactos comerciales como la TAA sean sometidos a votos separados, después de que los republicanos se opusieran a la idea de que el programa de ayudas a los trabajadores desplazados fuese incluido en el TLC de Corea del Sur.