Además de la disputa contractual que pone en peligro el comienzo de la temporada de la Serie A, los futbolistas y clubes italianos ahora debaten quién debe pagar un nuevo "impuesto solidario" que creó el gobierno como parte de sus medidas de austeridad fiscal.

El diario Gazzetta dello Sport calculó que el impuesto podría llegar a costarle unos 50 millones de euros (72 millones de dólares) a algunos clubes.

La medida ya ha provocado numerosas protestas en Italia, que intenta sanear sus finanzas para evitar convertirse en la próxima víctima de la crisis económica en Europa. Los ciudadanos encaran un impuesto adicional de 5% por los ingresos que superen los 90.000 euros (128.250 dólares) anuales, y un impuesto de 10% en ingresos por encima de los 150.000 euros (213.750 dólares).

En la Serie A, el debate podría sumarse a las tensiones que los clubes y jugadores arrastran en medio de la negociación de un nuevo convenio laboral. Los futbolistas amenazaron con realizar una huelga si no se firma un acuerdo antes del comienzo de la temporada, pautado para el 27 y 28 de agosto.

El vicepresidente del Milan, Adriano Galliani, dijo que los jugadores, y no los clubes, son los que deben pagar.

"Los que ganen 90.000 euros tendrán que pagarlo (el impuesto), no veo porqué aquellos que ganan millones no deberían", dijo Galliani al Corriere della Sera. "Por otro lado, en lo que me concierne, los jugadores pueden estar en huelga por el resto de sus vidas".

El Milan es propiedad del primer ministro Silvio Berlusconi, cuyo gobierno aprobó las medidas.

Según la Gazzetta, la mayoría de los principales jugadores, especialmente las estrellas extranjeras, negocian sus ingresos netos antes de fichar con los equipos, y luego los clubes se encargan de sus impuestos.

Eso lo permitía el antiguo convenio laboral, pero el nuevo — que todavía no ha sido firmado — ya no incluye esta alternativa, y los futbolistas tendrían que pagar sus impuestos, reportó la Gazzetta.