Fitch Ratings informó el martes que mantiene la calificación crediticia de Estados Unidos en su nivel máximo, "AAA" y consideró estables las perspectivas a largo plazo de las evaluaciones de la economía norteamericana.

La semana pasada, otra de las grandes agencias calificadoras, Standard & Poors, desató una tempestad en el mercado de valores después de que rebajó su calificación a parte de la deuda soberana estadounidense, al pasarla del grado máximo al segundo grado más alto, de AAA a AA plus.

Fitch dijo en un comunicado que la economía de Estados Unidos es "flexible, diversificada y saludable". Agregó que el país norteamericano tiene suficiente flexibilidad en las tasas monetaria y cambiaria para adaptarse a las conmociones del mercado.

La otra agencia calificadora principal, Moody's, todavía mantiene la deuda de Estados Unidos en su escalafón más alto, aunque considera que su perspectiva es negativa.

S&P mencionó las desavenencias en el Congreso por la reducción de la deuda y el aumento de ésta en proporción al Producto Interno Bruto para justificar su degradación. Empero, Fitch dijo que decidió mantener la suya porque "los pilares clave de la calidad crediticia estadounidense siguen intactos".

Según Fitch, el cometido central del dólar en la economía mundial permite a Estados Unidos mantener una mayor deuda en proporción al PIB.

Fitch advirtió que volverá a examinar su calificación después que la comisión legislativa encargada de encontrar la forma de reducir el gasto público publique sus conclusiones a finales de noviembre.

La reducción de Standard & Poor's el 5 de agosto desató una semana de extremada volatilidad en Wall Street y el Dow Jones osciló más de 400 puntos en cuatro días. El gobierno y algunos analistas criticaron la decisión de S&P y la consideraron injustificada, pues se basó en una fórmula matemática errónea.

S&P has defendió su actuación y algunos analistas dijeron que fue un toque de atención necesario para un gobierno que gasta demasiado. Los analistas de S&P pronosticaron que la deuda soberana estadounidense en proporción al Producto Interno Bruto seguirá aumentando.

El S&P destacó que su degradación fue solamente al segundo peldaño más alto en la escala de calificación e insistió que el efecto fue más sicológico que práctico.

"Es como pasar del (color) índigo (azul oscuro) al azul marino", dijo el analista de S&P John Chambers en una conferencia telefónica tras la degradación.