La fiscalía holandesa investiga el fallecimiento de 34 muchachos en una institución católica en la década de 1950, las pesquisas más recientes de un largo examen sobre los abusos sexuales cometidos por algunos miembros del clero.

La fiscalía dijo el martes que inició una investigación penal en un número de fallecimientos "posiblemente sospechosos" a lo largo de tres años "en vista de la magnitud del asunto y el impacto que dichos acontecimientos tienen en la sociedad".

Una comisión independiente que investiga las denuncias de abusos sexuales en la Iglesia Católica descubrió el número de fallecimientos, muy inusual, en los archivos de la diócesis. Una nota de la fiscalía no aclaró cómo murieron los muchachos.

Empero, la fiscalía advirtió que de ser descubierta una actividad delictiva, la expiración del delito será aplicada a cualquier sospechoso.

La diócesis de Roermond — donde se basa el instituto — emitió una declaración indicando que no podía formular comentarios sobre la investigación, aunque la recibió de buen ánimo e insistió que se atiene a la política de la diócesis de denunciar esos casos a las autoridades de ser necesario.

Las muertes ocurrieron en un ex internado y centro social para personas mentalmente discapacitadas en la aldea de Heel, en el sur de Holanda.

El caso afecta a "34 muchachos menores de 18 años que murieron en 1952, 1953 y 1954", según la fiscalía.

La comisión, encabezada por el ex ministro del gobierno Wim Deetman, no quiso formular comentarios debido a que la investigación continúa.

Los investigadores informaron a los familiares de los muchachos muertos cuando pudieron ser localizados y seguían vivos. La fiscalía no aclaró con cuántos de estos familiares habló.

La comisión de Deetman investiga unas 2.000 denuncias de abusos sexuales. Presentará su informe final a fines de año.