El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Ali Akbar Salehi, tiene previsto viajar hoy a Rusia para tratar del programa nuclear iraní y la situación internacional, y en especial los levantamientos en los países árabes y la crisis financiera, informó la agencia oficial IRNA.

El responsable diplomático iraní visita Moscú después de que su colega ruso, Sergei Lavrov, presentara una propuesta para reavivar las conversaciones entre Irán y el Grupo 5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) sobre el programa nuclear de Irán.

El pasado 13 de julio, Lavrov propuso una aproximación "paso a paso" de Irán con la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y el Grupo 5+1 para atender la cuestión del programa nuclear iraní.

Lavrov planteó un proceso "por fases" en el que Irán daría "pasos" para abordar las cuestiones planteadas por la OIEA, que a su vez también daría sus "pasos".

El plan ruso, planteado por Lavrov tras entrevistarse con el presidente de EEUU, Barack Obama, y la secretaria de Estado de ese país, Hillary Clinton, apunta que las aproximaciones "paso a paso" llevarán aparejada la reducción gradual de las sanciones internacionales a Irán.

Irán ha repetido que cumple sus obligaciones con la OIEA, al informar de sus avances en el campo nuclear, pero la propia organización le ha pedido más transparencia y colaboración.

El mes pasado, Irán anunció que había empezado a instalar una nueva generación de centrifugadoras para enriquecer uranio al 20 por ciento, una actividad permitida por el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

El régimen iraní descartó una propuesta de Rusia, Estados Unidos y el Reino Unido para enviar su uranio al 3 por ciento al exterior para que se le devuelva enriquecido al 20 por ciento en cantidad suficiente para mantener su programa nuclear civil.

Además, el Gobierno iraní ha asegurado que, a finales de agosto, conectará a la red eléctrica la primera fase de su única central nuclear, la de Busher, en el sur del país, que empezaron a construir los alemanes a mediados de la década de los setenta del pasado siglo y que abandonaron al triunfar la Revolución Islámica, en 1979.

En 1995 los rusos reanudaron las obras de la central de Busher, cuya apertura se ha retrasado varias veces, lo que algunos responsables iraníes han achacado a la parte rusa.

Por otro lado, desde ayer mantienen encuentros en Teherán los secretarios de los consejos de Seguridad Nacional de Irán y Rusia, Said Yalili y Nikolai Patrushev.

Yalili y Patrushev tratan, entre otras cosas, sobre la central de Busher y el plan de negociación "paso a paso" planteado a Irán por los rusos sobre su programa nuclear.

Patrushev, durante sus encuentros con las autoridades iraníes, debe aclarar los detalles oficiales de la propuesta rusa que aún no han explicado a los responsables de Teherán.

Gran parte de la comunidad internacional, con EEUU a la cabeza, considera que el programa nuclear iraní tiene fines bélicos, lo que Teherán niega.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha impuesto diversas sanciones a Irán por su programa nuclear y EEUU y la Unión Europea también mantienen sanciones económicas y de viaje a personalidades y entidades iraníes.